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La Comisión Europea presentó ayer la «Estrategia de relevo generacional en la agricultura», con una hoja de ruta para apoyar a los jóvenes agricultores y conseguir que la agricultura sea más atractiva para ellos.
El objetivo: duplicar la proporción de jóvenes agricultores en la UE de aquí a 2040, con el objetivo de alcanzar un porcentaje de alrededor del 24 %, incluidos los nuevos agricultores.
En la actualidad, el sector agrícola en Europa envejece más rápidamente que otros sectores. En la actualidad, la edad media de un agricultor en la UE es de 57 años, y solo el 12 % tiene menos de 40 años (por lo que podría considerarse como joven agricultor).
Según advierten desde la Comisión, este desequilibrio amenaza la seguridad alimentaria a largo plazo, la autonomía estratégica de la UE en la producción de alimentos y la sostenibilidad de los paisajes agrícolas europeos.
Zonas rurales
En las zonas rurales también hay cada vez menos jóvenes: entre 2013 y 2019, el número de jóvenes de entre 15 y 24 años en las zonas rurales de la UE-28 disminuyó de 3,6 millones a 1,9 millones, mientras que el de jóvenes de entre 25 y 29 años pasó de 6,9 millones a 5,9 millones.
Para invertir estas cifras, la Comisión recomendará que los Estados miembros —especialmente aquellos en los que los porcentajes son muy bajos— inviertan al menos el 6 % de su gasto agrícola en medidas que promuevan el relevo generacional, con la opción de movilizar recursos adicionales.
La estrategia también incluye el desarrollo de planes nacionales para el relevo generacional en la agricultura de aquí a 2028, en los que se abordarán los obstáculos existentes y se definirán medidas de apoyo específicas sobre la base de las recomendaciones de la Comisión.
El sector se enfrenta a fuertes presiones: el envejecimiento de la mano de obra, el declive de la población rural y los retos económicos y medioambientales. El acceso limitado a la tierra, créditos poco asequibles, ingresos más bajos y la falta de capacidades especificas disuaden a nuevos agricultores, mientras que la sucesión sigue siendo difícil debido a las barreras administrativas y financieras. Abordar estas cuestiones es tanto una necesidad estratégica como una responsabilidad social compartida para la UE.
Cinco ámbitos de actuación e iniciativas planteadas
La estrategia identifica cinco ámbitos de actuación prioritarios: acceso a la tierra, financiación, capacidades, un buen nivel de vida en las zonas rurales y apoyo a la sucesión.
Cada aspecto se aborda a través de iniciativas emblemáticas específicas, entre las que se encuentran:
· Propuesta de un «paquete de bienvenida» obligatorio de medidas para los jóvenes agricultores en la próxima PAC para facilitar el acceso a la profesión a través de un paquete global de intervenciones, que incluirá un importe a tanto alzado de hasta 300 000 euros para el establecimiento.
· Una mejor orientación de los fondos en favor de los jóvenes agricultores.
· Una colaboración con el BEI para desarrollar sistemas de garantía o de bonificaciones de intereses para facilitar el acceso a la financiación.
· La creación de un observatorio europeo de las tierras agrícolas para mejorar la transparencia de las transacciones de tierras, ayudar a los agricultores a acceder a los terrenos disponibles, apoyar la sucesión en las explotaciones agrícolas, fundamentar la elaboración de políticas y prevenir la especulación sobre las tierras, facilitando a los nuevos agricultores el inicio de su actividad.
· Integración en el Semestre Europeo de aspectos pertinentes relativos al relevo generacional en lo que respecta a la sucesión, así como la integración de las reformas en materia de pensiones, jubilación y transferencia de explotaciones agrícolas en los marcos estratégicos nacionales, para facilitar la sucesión oportuna y la movilidad de la propiedad rural;
· Inclusión de los jóvenes agricultores en el programa «Erasmus para Jóvenes Emprendedores» para que puedan aprender buenas prácticas agrícolas en el extranjero o diversificar sus ingresos aprendiendo de otros sectores;
· Promoción de unas buenas condiciones de vida en las zonas rurales, apoyando al mismo tiempo el desarrollo local y la participación de los jóvenes y las mujeres;
· Cofinanciación de servicios de sustitución en las explotaciones agrícolas que permitan a los agricultores disfrutar de bajas por enfermedad, permisos de maternidad o paternidad o vacaciones, y mejorar así el equilibrio entre la vida profesional y la vida privada.
La estrategia está diseñada para aplicarse a múltiples niveles interconectados: a través de la PAC actual y futura, las políticas complementarias de la UE, las acciones dirigidas por los países de la UE en ámbitos como el acceso a la tierra, la fiscalidad, la educación y las pensiones, y las iniciativas de las partes interesadas.
Y la Comisión advierte: para superar estas barreras se requiere un fuerte compromiso nacional y regional que garantice un impacto efectivo.



