La disposición del Comité Ecológico francés que abre la puerta al producto español entra en vigor

En julio de este año el Comité Nacional de Agricultura Orgánica (CNAB) de Francia aprobó una disposición en la que estipulaban, entre otras medidas, que calentar los invernaderos solo sería posible respetando los ciclos naturales, es decir que la comercialización de berenjenas, pepinos, calabacines, pimientos y tomates con el sello de orgánico o ecológico está prohibido entre el 21 de diciembre y el 30 de abril.

Una oportunidad para los productos ecológicos españoles que no arrastran con dicha disposición y mantienen una producción sostenible gracias a los inveranderos solares . De ahí, que los primeros que reaccionaron ante la medida fuera la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores (FNSEA)

En los medios franceses la federación sindical “advierte de los riesgos de ver los puestos de verduras invadidos por vegetales orgánicos importados de nuestros vecinos, como España”. En 2017, según la Agencia Francesa para el Desarrollo y Promoción de la Agricultura Orgánica, el 78% de los tomates procedentes de agricultura ecológica y vendidos en Francia procedían del extranjero.

A partir del 1 de enero de 2020, los productores franceses de frutas y hortalizas de invernadero que deseen cambiar a productos orgánicos deberán utilizar una calefacción que utilice solo energías renovables. Los productores que ya producen bajo la etiqueta “AB” (Agricultura Biológica, en francés) tienen hasta enero de 2025 para abandonar cualquier forma de calefacción utilizando energía fósil.

 

 

Redaccion AenVerde
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