La crisis de la Covid-19 manifiesta el carácter estratégico del sector agroalimentario español

sector agroalimentario

La crisis de la Covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia que ha tenido el sector agroalimentario español y su carácter de sector estratégico para garantizar el abastecimiento de productos alimenticios. Si bien no ha sido inmune a la crisis, el impacto ha sido mucho más reducido en el caso de la industria de los alimentos, aunque no así en la de bebidas.

Una conclusión que se desprende del informe Observatorio sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo, presentado por Cajamar y elaborado por el Ivie, en el que se analizan las características y rasgos diferenciales del sector frente al resto de países miembros de la UE-28.

Algunos datos para el conjunto del sector en España demuestran esa mejor situación durante la crisis. En primer lugar, el sector primario ha tenido un comportamiento global positivo, con una mejora del valor añadido bruto generado del 4,7 %.

El índice de la cifra de negocio de la industria de la alimentación ha caído un -2% de enero a noviembre de 2020 respecto a los mismos once meses de 2019, lo que contrasta con una caída del -12,5% en el total de la industria española. No obstante, en el caso de la industria de las bebidas, la caída ha sido más acusada, del -15,5%.

Por otro lado, el IPI (índice de producción industrial) en la alimentación ha caído en 2020 un -4,8%, muy por debajo de la caída del -10,3% del total de la industria. No obstante, de nuevo, en la fabricación de bebidas el impacto de la crisis ha sido acusada (-11,6%).

En el caso del comercio, el índice de la cifra de negocio ha aumentado en 2020 un 0,2% en alimentos, frente a una caída del -7,1% en el comercio en su conjunto.

Por último, las exportaciones del sector han aumentado en 2020 un 4,3%, frente a una caída del -10,2% en el total de bienes de la economía. Son por tanto cifras que hablan por sí solas y que muestran la resiliencia del sector.

Elevada productividad del sector

El sistema de indicadores en el que se apoya este nuevo observatorio de Cajamar deja constancia de la enorme importancia que toda la cadena de valor agroalimentaria (desde el sector primario, la industria de la transformación y la posterior distribución de los productos agroalimentarios) tiene como fuente de generación de riqueza, ya que aporta el 9,1 % del VAB y el 11,9 % del empleo total en España.

El sector destaca en el contexto europeo por su elevada productividad (un 34,2 % superior a la media de la UE-28) y competitividad (30 % superior). Fruto de esa elevada competitividad, los productos agroalimentarios son uno de los principales pilares del sector exterior de la economía española.

Sector estratégico

Además, el agroalimentario español ha demostrado su relevancia durante la emergencia sanitaria causada por el COVID-19 como sector estratégico para garantizar el abastecimiento de alimentos, tanto en España como en el mercado exterior.

De hecho, en 2020 las exportaciones agroalimentarias crecieron un 4,3%, frente a la caída del 10,2% registrada en las ventas al exterior de los bienes totales de la economía española. Aragón, con un aumento del 21%, fue la comunidad que más creció en exportaciones agroalimentarias, seguida de la Comunitat Valenciana (8,1%) y Murcia (7,7%). En el lado opuesto, los dos archipiélagos, Canarias y Balears, sufrieron caídas de sus ventas al exterior superiores al 25%. En valor total exportado, Cataluña ocupó el primer lugar con €11.435 millones, por delante de Andalucía, con €11.355 millones; y Comunitat Valenciana (€6.913 millones).

El observatorio internacional de Cajamar se complementa, a partir de este año, con un nuevo estudio donde el foco se pone en la dimensión regional, para mostrar la importancia que el sector agroalimentario tiene en las distintas comunidades autónomas españolas.

El informe Observatorio sobre el sector agroalimentario de las regiones españolas, elaborado por el investigador del Ivie, Joaquín Maudos, y la economista también del Instituto, Jimena Salamanca, analiza las características y principales indicadores del sector en cada comunidad autónoma en 2019, desde la evolución en el valor añadido y la producción, el empleo, las exportaciones, la productividad y la competitividad, hasta el consumo, el precio de la cesta de la compra o la inversión en I+D.

  • Las comunidades que más valor añadido bruto aportan al sector (entendido como sector primario, industria y distribución) son Andalucía (19,9 %), Cataluña (15,8 %) y la Comunitat Valenciana (9,6 %). El sector primario concentra más del 50% en Extremadura (55,7%), Aragón (55%), Castilla-La Mancha (51,4%) y Andalucía (51%). Entre las regiones con sectores agroalimentarios más industrializados destacan La Rioja, Castilla y León, Cantabria, Navarra y Cataluña. Tanto en Balears como en Madrid más del 70% del VAB del sector se origina en la comercialización de productos agroalimentarios, seguidas de Canarias, País Vasco, Comunitat Valenciana y Asturias.
  • El sector agroalimentario dio empleo a más de 2,4 millones de personas en 2019. Andalucía es la región que más empleo agroalimentario concentra con el 21,6%, seguida de Cataluña (14,3%) y la Comunitat Valenciana (10,5%). En el sector primario y en la comercialización también destaca Andalucía con el mayor peso (31,6% y 18,1% respectivamente), mientras que en la industria es Cataluña la que concentra el 21,8 % del empleo. Durante el año 2019 todas las comunidades, salvo Aragón, han creado empleo en la industria alimentaria, aunque que en la agricultura y pesca casi todas han destruido empleo. En contraste, la fase de comercialización presenta un crecimiento generalizado del empleo en todas las comunidades.
  • Los indicadores estructurales muestran como Andalucía es la comunidad que concentra el mayor número de explotaciones, con el 26 % del total nacional, seguida por Castilla-La Mancha (12,6%) y la Comunitat Valenciana (11,9%). La región con más superficie agrícola útil es Castilla y León, por delante de Andalucía. El tipo de trabajo predominante en las explotaciones agraria es el familiar. Canarias es la que cuenta con un mayor porcentaje de trabajadores asalariados fijos, al hacer uso de esta figura el 31% de las explotaciones. En Andalucía el 34 % de las explotaciones agrarias cuentan con trabajadores asalariados eventuales.
  • El sector agroalimentario español destaca en el ámbito europeo por su elevada productividad. Sin embargo, en el ámbito regional se observa gran heterogeneidad, con La Rioja como la comunidad más productiva frente a la Región de Murcia, que se encuentra como la menor. Navarra, Castilla-La Mancha y Galicia también destacan por su elevada productividad.
  • El consumo de alimentos está concentrado, lógicamente, en las comunidades con mayor población. Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana suponen el 57,9 % del volumen y el 58,4 % del gasto. Cataluña es la comunidad donde el gasto por persona es mayor y los 1.752 euros/persona, mientras la media nacional se sitúa en 1.507 euros. En el otro extremo se encuentra Extremadura, con un gasto per cápita en alimentos de 1.237 euros/persona.
  • El esfuerzo que tienen que realizar las familias para adquirir los alimentos es mayor en Extremadura, donde destinan el 24,4 % de su cesta de la compra a la adquisición de los mismos, mientras que en Madrid solo representa el 17,6 %.
  • La progresión de las exportaciones durante 2020 se produce tras el volumen máximo de ventas al exterior de 50.361 millones de euros registrado en 2019. Esta cifra supone el 17,4 % del total de bienes exportados por España. Andalucía (22,4 %), Cataluña (21,2 %) y la Comunidad Valenciana (12,5 %) son las tres comunidades que más contribuyen a las exportaciones.
  • Las exportaciones agroalimentarias suponen un porcentaje importante del total de los bienes exportados en casi todas las comunidades. Es particularmente elevado en Extremadura (50,5 %) y en la Región de Murcia (48,1 %). El sector agroalimentario español es netamente exportador y encadena dos décadas de superávit comercial, situado en 13.320 millones de euros en 2019. Las comunidades que más contribuyen a este resultado son Andalucía (con un superávit de 6.753 millones de euros), la Región de Murcia (3.477 millones de euros) y la Comunidad Valenciana (2.441 millones de euros). Siete comunidades son deficitarias, con Madrid a la cabeza (3.286 millones de euros), seguida por Canarias (553 millones de euros) y Galicia (507 millones de euros).
  • Cataluña, Andalucía y la Región de Murcia concentran el 55,8 % de la inversión total en I+D.
Puede consultarse el informe completo en este enlace.
Informe Cajamar Ivie sector agroalimentario
Redaccion AenVerde
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