La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha apostado hoy por un modelo de gestión de residuos y una ley de economía circular que sustente la “revolución verde” que está impulsando el Gobierno de Andalucía para situar a la comunidad como “referencia en Europa en economía verde” y ha puesto especial incidencia en los residuos agrícolas.

En su comparecencia en comisión parlamentaria, ha asegurado que la Consejería trabaja con el reto de que Andalucía sea “punta de lanza” en Europa en reutilización, reciclado y valorización material favoreciendo la simbiosis industrial para que “los subproductos generados en unas actividades se conviertan en las materias primas de otras”.
Al respecto, ha apuntado que la Junta trabaja en un “ambicioso plan” que sólo podrá alcanzar sus objetivos mediante una acción coordinada de responsabilidad compartida”, y ha explicado que entre los objetivos del Plan Integral de Residuos de Andalucía se encuentra lograr que este territorio “sea autosuficiente en la gestión de residuos”.
En Andalucía se generan actualmente 17,1 millones de toneladas de residuos.
Crespo ha sostenido en la Cámara autonómica que la “apuesta simultánea” del Gobierno andaluz por el Plan de Residuos, la Ley de Economía Circular y el desarrollo de la Ley andaluza de Cambio Climático suponen “hitos en la implantación de un modelo sostenible de producción”, así como en el cumplimiento de las exigencias de la Unión Europea.
Residuos agrícolas
Crespo ha señalado al sector agrícola andaluz, y en concreto a los productores hortícolas en invernadero, como referente en la gestión de los restos vegetales desde la perspectiva de la economía circular, a través del tratamiento de estos deshechos para la generación de compostaje o biomasa, y la producción y uso de fuentes de energías alternativas como el biogás.
“Este Gobierno andaluz quiere consolidar nuestra comunidad como un modelo de investigación y desarrollo hacia una agricultura sostenible y trabajará en propuestas como el aprovechamiento de las materias primas disponibles como la biomasa o la gestión de residuos”, ha recalcado, y ha detallado que desde la Junta se están promoviendo una batería de medidas dirigidas, entre otros objetivos, a reducir el volumen de los restos vegetales fomentando su uso para alimentación animal o mejorar la red de plantas de transferencia.
Por último, Crespo ha subrayado los beneficios que conllevan el desarrollo de una economía verde en el ámbito rural, entre ellos la fijación de la población y el mantenimiento y la creación de puestos de trabajo “a favor del crecimiento de las zonas rurales”.



