Como «calentamiento» de la próxima reunión COP28 (Cumbre Anual que realiza la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) que justamente tiene lugar en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), la Alianza Global para el Futuro de los Alimentos y Dalberg Advisors han sacado a la luz un informe con algunas conclusiones como esta:
La producción, el transporte y el almacenamiento de alimentos representan, al menos, el 15% de los combustibles fósiles utilizados anualmente (4,6 gigatoneladas de CO2 equivalente) o lo que equivale al total de emisiones de todos los países de la UE y Rusia juntos.
Esta es la primera vez que los investigadores estiman el uso global de combustibles fósiles en toda la cadena de suministro de alimentos, como señalan, desde la granja a la mesa.
Plásticos, pesticidas y fertilizantes
Y es que este estudio de la Alianza Global para el Futuro de los Alimentos, que cuenta entre sus miembros con fundaciones como la Rockefeller Foundation o la WK Kellogs, asegura que, a medida que el uso de combustibles fósiles para el transporte y la energía disminuye por la adopción de energías renovables, la industria de los combustibles fósiles está invirtiendo fuertemente en petroquímicos para fabricar plásticos, pesticidas y fertilizantes con el fin de asegurar la esa dependencia en la cadena alimentaria.
Según este informe, los plásticos y fertilizantes relacionados con los alimentos representan en conjunto aproximadamente el 40% de los productos petroquímicos. Para el período 2016-2023 se proyectaron inversiones en petroquímicos por valor de 164 mil millones de dólares solo en Estados Unidos.
Antes de la COP28, el informe pide a los responsables políticos que eliminen gradualmente el uso de agroquímicos basados en combustibles fósiles; y que se cambie a energías renovables para el procesamiento de alimentos; reevaluar los subsidios a los productores de biogás y biocombustibles; abordar la consolidación corporativa entre la industria alimentaria y las empresas petroquímicas y de plásticos; e invertir en prácticas agrícolas sostenibles como la agroecología y la agricultura regenerativa.
Un resumen del estudio (en inglés) puede descargarse en este enlace.



