Juan Colomina: «La sostenibilidad está de moda porque se ha convertido en una gran idea-fuerza para captar la atención de todo el mundo”

Juan Colomina

La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería, COEXPHAL, ha puesto en marcha un nuevo área, que nace con el objetivo de fomentar la integración de la sostenibilidad en las firmas del sector hortofrutícola.

Juan Colomina, delegado de la Asociación, explica la relación entre lo que entraña el concepto ‘sostenibilidad’ y el sector hortofrutícola almeriense.

¿Por qué ahora COEXPHAL crea el área de Sostenibilidad?

La sostenibilidad está de moda porque se ha convertido en una gran idea-fuerza para captar la atención de todo el mundo. Esta idea-fuerza está lanzada por algunos organismos y la Organización para las Naciones Unidas (ONU).

Entiendo que se lanza porque la ONU hace suya la preocupación que la opinión publicada, no tanto la pública, muestra desde hace años por el medioambiente. La idea-fuerza de la sostenibilidad ya no solamente incluye el aspecto ambiental, sino también el social y económico. Éste último siempre ha estado presente en cualquier organización o persona que pretende pervivir, así la pretensión de las empresas siempre ha sido ser viables.

A partir de ahí se incluye el aspecto social. Entendemos como sostenible que esa duración no comprometa las generaciones futuras. Para nosotros, que este concepto esté de moda se traduce en que se convierte en un argumento de marketing muy potente. Hoy en día, el ser sostenible o no serlo puede determinar cómo eres visto en el mercado. Cómo te consideren los consumidores o la sociedad es muy importante en relación a tu capacidad de tener más o menos éxito en tu actividad económica, por lo que estamos obligados a atender a esta gran idea-fuerza.

¿Cómo se inicia este trabajo?

Empezamos a trabajar en nuestra manera de evaluar nuestra relación con el nuevo concepto que engloba los tres aspectos y nos damos cuenta de que aparecen muchas paradojas. Nos encontramos con cosas que aparentan ser algo y son otra cosa, tanto en positivo como en negativo; que existen prejuicios que hay que desmontar, que es necesario un trabajo en profundidad y de interpretación de lo que representa el sector, de lo que hacemos aquí y cómo se contempla y también un trabajo de comunicación para explicar qué estamos haciendo.

¿Cuándo arranca este trabajo conjunto?

Los primeros trabajos se iniciaron hará unos 21 años cuando hicimos un estudio de impacto sectorial que nos aportó conclusiones positivas, no fue una sorpresa, pero tampoco esperábamos estar tan bien.

Nos dimos cuenta de que el principal inconveniente era la imagen; la ocupación del territorio tan intensiva no era agradable a los ojos y opinión de terceros, para el que venía el principal impacto era el paisajístico. Gracias a ese primer estudio vimos dónde se podía actuar. Esto fue antes del cambio que se dio en Almería cuando de ser el control químico la principal arma para luchar contra las plagas pasó a ser el control biológico. En esto, ¿se puede mejorar? Claro, se puede avanzar en ello.

En cuanto al agua sabemos que se pueden diversificar las fuentes, no solo usar agua de los acuíferos, sino avanzar en desalación y depuración, reaprovechar el agua, tenemos que estar más vigilantes con el territorio, por ejemplo, en que no se ocupen los cauces, que el perímetro de las zonas de producción esté fijado y haya un tratamiento respetuoso en las zonas de transición y atender los enclaves como la Balsa del Sapo, la Albufera de Adra, Punta Entinas o el Parque Natural de Cabo de Gata. Este trabajo inicial sirvió para darnos cuenta a qué prestar atención quizá sin ponerle medidas, pero tuvimos claro que había que impulsar el control biológico, y se ha hecho un trabajo muy bueno; que se tenía que impulsar la desalación, y se ha hecho, pero por supuesto, quedan asignaturas pendientes.

Ahora, donde más se está avanzando es en que esta idea-fuerza se ha convertido en un gran argumento de marketing que puede hacer que la visión sobre nuestra manera de trabajar sea mejor o peor. Se trata de evaluar lo que desde el nacimiento de las actividades que tienen que ver con el sector en Almería hace 60 años hasta hoy ha venido ocurriendo y los efectos en los tres aspectos: económico, social y ambiental y lo que ha hecho la propia COEXPHAL.

Queremos que esta sensibilidad acerca de esta idea-fuerza sea asumida de manera consciente, pues de manera inconsciente siempre ha existido, así en la resistencia de los agroquímicos, incluso en su época más gloriosa, pues tanto es así que el nombre que tenían los pesticidas era veneno. Eso es lo que llamo actitud inconsciente pero positiva de cara a la sostenibilidad. Ahora lo que queremos es que todos los agricultores y trabajadores del sector seamos conscientes de que existe la idea-fuerza, ODS, Pacto Mundial y que nuestra actividad va a ser medida por terceros.

Ser sostenible te posiciona mejor, pero estamos en un mercado en que el precio importa mucho.

El precio va a seguir siendo el mismo, pero la empresa tendrá una mejor imagen y va a ser más conocido el esfuerzo que hace. En Almería, la concentración del sector y su alta productividad nos permite liberar territorio, ocupar intensivamente 30.000 hectáreas permite liberar el resto de la provincia. Tenemos una de las ratios más altas a nivel mundial de territorio protegido, más de un 40%, y además somos la provincia con más producción hortofrutícola biodinámica y ecológica.

 

Redaccion AenVerde

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