Las primeras organizaciones interprofesionales agrarias se constituyeron en Francia en un clima de postguerra con el fin de resolver problemas de autoabastecimiento, fomentar algunos cultivos, resolver problemas entre empresas agrarias e industrias y regular las producciones. Hoy en Francia funcionan unas 60 interprofesionales agrarias, y una de sus fortalezas es que hayan conseguido aglutinar a prácticamente todos los actores de la cadena agroalimentaria. En España, están reconocidas 26.

Pero ¿De dónde viene lo de «interprofesional?
Sería la entonces denominada Comunidad Europea la que tomara el modelo francés designándolas así: organizaciones y acuerdos interprofesionales en el sector agrario, estableciendo una relación entre las diferentes categorías profesionales implicadas en la producción, comercialización, o la transformación de los productos agroalimentarios, de ahí su nombre.
Han pasado los años, y tanto Europa -con su evolución legislativa- como las propias interprofesionales, con nuevas incorporaciones y denominaciones y nuevos actores que las integran, conforman hoy un nuevo mapa.
El gran logro de Interfel, como representante del sector de frutas y hortalizas francesas, ha sido aglutinar a todos los actores de la cadena agroalimentaria. En Interfel están, además de los productores, comercializadores y sindicatos, el comercio mayorista y minorista, el canal Horeca (hostelería) y la distribución.

Y ahí reside su fortaleza a la hora de establecer acuerdos que son vinculantes para todas las partes, desde normativas y estándares de calidad, a normalizar paletizados (logística), etiquetado para el consumidor, o fechas de cosecha y comercialización.
En el caso de España, ninguna organización interprofesional, incluida la de frutas y hortalizas, incluye a la distribución entre sus integrantes.



