La búsqueda de la respuesta a esa pregunta es el objetivo de los investigadores del departamento de Ingeniería Agronómica, Josefina Contreras y Raúl Zornoza, y Francisco Alcón de Economía de la Empresa, de la Universidad Politécnica de Cartagena con la colaboración de 70 agricultores, vecinos y usuarios.
El proyecto SPRINT (Sustainable Plant Protection Transition: A global health approach, ref: 862568), financiado por la Unión Europea, investiga desde septiembre de 2020 si existe una relación entre la acumulación de plaguicidas y la salud del medio ambiente y humana.
El objetivo final es proponer alternativas y conseguir una transición sostenible del uso de productos fitosanitarios.
Hombres y mujeres, agricultores y usuarios de diferentes edades están aportando de forma voluntaria sus datos y muestras orgánicas para que se estudie el uso y la acumulación de plaguicidas en explotaciones hortícolas de la Región de Murcia, a fin de evaluar los posibles riesgos de la dispersión de plaguicidas para la salud tanto de los ecosistemas como de los agricultores y consumidores.
Menos tóxicos
En la actualidad, los plaguicidas empleados en la agricultura “son menos tóxicos y persistentes que los que se usaban hace unas décadas y la regulación es mucho más restrictiva”, asegura Josefina Contreras. No obstante, “es necesario conocer los riesgos derivados de su uso para establecer estrategias de uso sostenible”.
La UPCT aporta un caso de estudio del cultivo de brócoli en la Región de Murcia. Se trata de cultivos convencionales y ecológicos de fincas en los que se han tomado muestras para analizar suelo, agua, polvo, insectos, plantas y ganado (cabras) antes de hacer análisis a los agricultores, a sus vecinos y a consumidores. Además se analizan los residuos plaguicidas que contienen y una serie de indicadores de salud en humanos y en el ecosistema.
En el proyecto participa un consorcio de institutos de investigación, universidades y empresas de 11 países europeos junto con Argentina y la FAO.
Los investigadores esperan tener los resultados preliminares para finales del primer trimestre de 2022, sobre los que trabajar para una transición ecológica en los siguientes años.



