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El Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles sus recomendaciones para la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, que la Comisión planea presentar antes del verano de 2025.
Los eurodiputados reclaman una estrategia ambiciosa para que la UE gestione sus recursos hídricos de manera más eficiente y responda mejor a los desafíos actuales relacionados con el agua.
El texto subraya que el agua no solo es esencial para la vida y la salud de las personas, sino que también es fundamental para la economía y la competitividad de Europa y para los esfuerzos de adaptación al cambio climático.
Objetivos de eficiencia
Los eurodiputados quieren que la Comisión proponga objetivos sectoriales de eficiencia hídrica y captación de agua sobre la base de evaluaciones de riesgos.
También insisten en que la UE debe hacer más para reducir la contaminación del agua por productos farmacéuticos, plaguicidas y fertilizantes químicos, bacterias resistentes a los antibióticos, microplásticos y productos químicos, y para eliminar gradualmente los denominados «productos químicos para siempre» (PFAS).
El Parlamento desea que la adaptación al cambio climático se integre en los planes sectoriales y las medidas políticas que afectan al uso del agua y del suelo, así como en medidas adaptadas a las regiones que se enfrentan a retos únicos, como el Mediterráneo, las zonas insulares y las regiones ultraperiféricas.
Los mecanismos de preparación y respuesta ante crisis por escasez de agua, sequía e inundaciones deben mejorarse significativamente, añaden.
Financiación específica e innovación digital
Además, los eurodiputados piden a la Comisión que habilite fondos específicos para la resiliencia hídrica, con el apoyo de mecanismos específicos dentro de los fondos existentes, para modernizar las infraestructuras hídricas, la gestión sostenible del agua, las soluciones basadas en la naturaleza y las tecnologías innovadoras eficientes en el uso del agua.
Instan a la Comisión a invertir en soluciones de inteligencia artificial, detección de fugas en tiempo real, riego inteligente y tecnologías emergentes que mejoren la eficiencia hídrica. También destacan la importancia de las herramientas digitales para la recopilación transparente de datos, el seguimiento y los sistemas de alerta temprana, así como para mejorar la ciberseguridad de las infraestructuras hídricas críticas.
Parlamentaria española
Por su parte, Carmen Crespo, ponente en la sombra del informe de la Estrategia de la Resiliencia del Agua aprobado hoy, ha insistido en el debate que “Europa necesita una política del agua de Estado que supere estereotipos, se base en la inversión y la modernización para afrontar con garantías los retos del cambio climático: sequías, inundaciones o la pérdida de calidad del agua”.

Crespo ha querido destacar el papel de las aguas regeneradas y la desalación como alternativa “perfecta” para la protección de masas de agua, recordando que actualmente en Europa solo se reutiliza un 2 % del agua. “Estamos perdiendo un potencial que es una fuente hídrica alternativa eficaz y sostenible, fruto de la economía circular” que puede ser “un nuevo nicho de mercado y una fórmula para garantizar las huchas hídricas a las futuras negociaciones”.
En este sentido, la eurodiputada andaluza ha defendiendo “su uso para la industria y la agricultura como medida alternativa para aliviar la presión sobre los acuíferos y contribuir al desarrollo de energías limpias como el hidrógeno verde que puede abrirnos a nuevos mercados”.



