España podría reducir sus exportaciones hortofrutícolas frente a terceros países tras el Brexit

Tras la ratificación del acuerdo de salida en el Parlamento Europeo el pasado 29 de enero, el Reino Unido abandonó dos días después la Unión Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom). A partir de esta fecha se inicia un periodo transitorio hasta finales de 2020 con un statu quo entre la Unión Europea y el Reino Unido en las relaciones comerciales acatando las normas de la UE, la contribución al presupuesto, la permanencia en la unión aduanera y el mercado único, y quedando sus relaciones políticas carentes de voz y voto.

El Reino Unido ha formado parte de las instituciones comunitarias durante 47 años, con un objetivo prioritario también a nivel interno, por el que debe volver a unir a un país muy dividido por los últimos tres años que ha durado el complejo proceso que ha llevado al definitivo Brexit. En el que se ha debilitado la unidad de este país formado por cuatro naciones, en el que Escocia e Irlanda del Norte rechazaron el Brexit y que podrían contemplar un futuro por cuenta propia.

La Unión Europea es escéptica a creer que ambas cerrarán un acuerdo de tanta envergadura en los meses restantes hasta final de 2020 con Reino Unido, que en condiciones normales se estima en 4 años, por lo que existe la posibilidad de prorrogar este periodo en uno o dos años. Reino Unido se mostró intransigente en su solicitud, aunque teniendo en cuenta las tres prórrogas que necesitaron para llegar a un acuerdo interno de salida, no es en absoluto descartable.

75.000 millones menos para la UE

El Reino Unido aportaba a las arcas comunitarias unos 8.000 millones de euros al año y su salida ha supuesto una pérdida para las arcas comunitarias entre 60.000 millones y 75.000 millones de euros en siete años. En el acuerdo sobre la futura relación entre ambos se establecerá una cifra con la que los británicos deberán compensar, y que está próxima a los 45.000 millones de euros. Desde el referéndum ya se ha sufragado parte con distintas aportaciones, debiéndose haber finalizado el pago en su totalidad en 2022.

Debido a la salida del parlamento europeo, sus miembros pasan de 751 a 705, donde no se experimentan grandes cambios en las mayorías parlamentarias, pero sí ligeramente. En el caso de España, sube de 54 diputados a 59 y en función de las elecciones europeas supone 1 diputado más al PSOE, PP, Ciudadanos, Vox y ERC.

La Unión Europea continuará una senda de crecimiento de su producto interior bruto constante y moderado en 2020 y 2021 del 1,2% que podría llegar al 1,4%, frente al 1,5% de 2019.

La previsión de inflación se espera que alcance un 1,3% en 2020 y un 1,4% en 2021, lo que conlleva un incremento del 0,1 en este índice armonizado de precios al consumo.
Este pronóstico puede fluctuar por la existencia de ciertos riesgos como el acuerdo comercial en su fase inicial entre los Estados Unidos y China que ha ayudado a reducir los riesgos a la baja. Aunque hay cierta claridad en la relación comercial entre la UE y Reino Unido, aún existe una considerable incertidumbre sobre la futura asociación.

El brote de Coronavirus  (COVID-19) y sus consecuencias en la salud pública, actividad económica y el comercio también supone un riesgo a la baja; se prevé que en el primer trimestre alcanzará su punto máximo con repercusiones mundiales relativamente limitadas, aunque cuanto más dure mayores serán las consecuencias económicas y financieras. Y por último, los riesgos relacionados con el cambio climático, aunque principalmente se suponen a largo plazo, no pueden descartarse a corto plazo.

Demanda del sector hortofrutícola

Aunque la declaración política entre Londres y Bruselas no sea más que una declaración de intenciones de la futura relación, coinciden con la demanda del sector hortofrutícola en la que se busca un acuerdo comercial sin aranceles y contingentes cero que mantenga una zona de libre comercio que permita mantener las exportaciones de frutas y hortalizas frescas a Reino Unido, el tercer mercado del sector español. En definitiva, ambos coinciden en una ambición única en términos de acceso al mercado único europeo no solo para los bienes, sino también para los servicios.

Beneficiados: Marruecos, Egipto o Turquía

Finalmente, se prevé que cambie la relación actual del Reino Unido con España como consecuencia del Brexit, su principal suministrador hortofrutícola en la actualidad.
A partir del 1 de febrero pueden negociar entre otros con Marruecos, Egipto o Turquía con similares calendarios de producción lo que podría afectar con una menor cuota de mercado para nuestro país. A priori, España presenta una desventaja clara frente a otros países al no poder negociar directamente, sino mediante la UE en su conjunto.

Roberto Belmonte
Roberto Belmonte

Departamento de Inteligencia de Mercados de COEXPHAL.

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