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Entrevista a Juan Antonio García Collado, director de Sotrafa, quien nos hace balance de 2025 y describe alguna de las claves de la empresa para afrontar 2026.
Estamos acabando 2025 ¿Qué balance o aspectos importantes ha habido en este año?
2025 ha sido un año con numerosos retos, pero también con importantes avances para Sotrafa. Nuestra actividad, enmarcada dentro de la industria auxiliar del sector agrícola y medioambiental, se ha visto influida por un contexto cambiante que nos ha exigido adaptabilidad, eficiencia y visión estratégica.
A nivel nacional, y hablando en términos generales —pues cada zona tiene su propia realidad agrícola—, el ejercicio agrícola puede calificarse como positivo. Cuando los precios y las producciones acompañan al agricultor, ese dinamismo repercute directamente en toda la cadena de valor, incluida nuestra compañía. (en nuestros fabricados; cubiertas de invernadero, acolchados, plásticos para ensilaje)
Durante el año, hemos participado en varios proyectos de envergadura, especialmente en el ámbito de la impermeabilización de embalses para riego (geomembranas), muchos de los cuales se han completado con éxito y consolidan nuestra posición como referente técnico y de calidad en este tipo de soluciones.
En el ámbito internacional, las nuevas políticas arancelarias han alterado los flujos comerciales en los mercados de influencia norteamericana. Esta situación nos ha llevado a revisar y reorientar parte de nuestras estrategias de exportación, reforzando nuestra capacidad de respuesta y diversificación de destinos.
En resumen, 2025 ha sido un ejercicio exigente pero satisfactorio, en el que Sotrafa ha logrado cumplir los objetivos marcados, afianzando su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y el servicio al sector agrícola.
Una empresa como SOTRAFA seguro tiene dos pilares sobre los que asentarse: la innovación y la sostenibilidad. Sobre lo primero, ¿Qué destacaría en SOTRAFA para abordar los retos pendientes?
En Sotrafa, la innovación forma parte de nuestro ADN. Desde nuestros orígenes, entendemos la innovación no solo como el desarrollo de nuevos productos, sino como una búsqueda constante de soluciones reales para el agricultor, orientadas a mejorar la productividad, optimizar los recursos y minimizar los problemas que afronta en su día a día. En definitiva, nuestra meta es ayudar al agricultor a obtener mejores cosechas y resultados más sostenibles.
Para ello, mantenemos una apuesta decidida por la inversión en tecnología y en conocimiento. En los últimos años hemos incorporado equipos de extrusión de última generación, como las líneas de siete capas, que nos permiten desarrollar materiales altamente técnicos, adaptados a las exigencias de cada cultivo y condición climática.
Además, dentro de nuestro grupo, contamos con nuestra propia planta de aditivos, lo que nos da una gran capacidad de formulación y personalización. Este enfoque nos permite crear productos con características específicas: mayor durabilidad, resistencia a pesticidas o radiación UV, control de temperatura, y compatibilidad con el trabajo de los polinizadores y fauna auxiliar, un aspecto clave en la sostenibilidad de los ecosistemas agrícolas.
Nuestro modelo de innovación está profundamente vinculado al campo. Estamos muy cerca del agricultor, escuchando sus necesidades y colaborando directamente con él en el desarrollo de soluciones. Esa escucha activa nos ha permitido anticipar tendencias y ofrecer productos que realmente marcan la diferencia.
A lo largo de los años, Sotrafa ha sido pionera en numerosas innovaciones dentro del sector, y muchas de ellas —que en su momento supusieron un hito en el mercado nacional— han traspasado fronteras. Hoy se utilizan en múltiples países, y lo hacemos con el orgullo y la satisfacción de saber que esos avances nacieron de la colaboración directa con los agricultores locales.
En resumen, en Sotrafa entendemos la innovación como un proceso vivo, colaborativo y orientado al valor práctico, donde la tecnología, la experiencia y la cercanía al sector se combinan para seguir impulsando una agricultura más eficiente, competitiva y sostenible.
Sobre lo segundo, el plástico suele estar mal visto pero necesario para una producción hortofrutícola de hoy ¿Qué aspectos trabaja SOTRAFA para ser más sostenibles?
En Sotrafa, la sostenibilidad es uno de los pilares fundamentales sobre los que se apoya toda nuestra actividad. Sería impensable abordar hoy cualquier nuevo proyecto o desarrollo sin integrar este criterio desde el inicio. La sostenibilidad no es solo un valor añadido, sino una condición imprescindible para seguir creciendo de manera responsable dentro del sector agroindustrial.
Somos plenamente conscientes de que el plástico es un material con mala prensa, pero también de que resulta esencial para la agricultura moderna. Su relación coste-utilidad es insuperable, y permite optimizar los recursos naturales de manera que, sin él, la producción hortofrutícola actual sería inviable en términos de eficiencia, competitividad y sostenibilidad alimentaria.
Nuestros materiales están diseñados para ofrecer una larga vida útil, que puede extenderse desde meses hasta varios años, dependiendo de su aplicación. En este sentido, trabajamos constantemente para mejorar el rendimiento (performance) de cada producto, alargando su durabilidad y reduciendo al mismo tiempo su impacto ambiental.
A las ventajas ya reconocidas del uso de plásticos agrícolas —como el ahorro de agua, pesticidas y energía, o la protección frente a condiciones climáticas extremas—, se suman nuestros esfuerzos en mejoras continuas de diseño y formulación: optimización de espesores, mayor resistencia y prestaciones adaptadas para facilitar su recogida y reciclaje una vez finalizada su vida útil.
En esta línea, Sotrafa participa activamente en la promoción de sistemas de recogida y valorización de plásticos agrícolas, impulsando en cada mercado local modelos circulares que permitan alcanzar el objetivo de “cero residuos”. No se trata solo de fabricar productos más sostenibles, sino también de implicar a toda la cadena en su correcta gestión ambiental.
A nivel interno, contamos con certificaciones medioambientales de referencia, y hemos sido pioneros en la implementación del programa OCS (Operation Clean Sweep), que garantiza la prevención de pérdidas de granza plástica al entorno. Este programa incluye formación continua a los empleados y sistemas de contención, aspiración y reutilización de los materiales en nuestros procesos productivos.
En definitiva, en Sotrafa entendemos la sostenibilidad como un compromiso integral, que abarca desde el diseño y fabricación responsable hasta el reciclaje y valorización final del producto. Innovar es importante, pero hacerlo de manera sostenible es lo que realmente asegura el futuro de la agricultura y del medio ambiente.
Y por último, ¿Qué objetivos se han marcado para el año 2026?
Para 2026 nos marcamos el objetivo de dar continuidad a la línea de trabajo consolidada en 2025, reforzando aquellos aspectos que han demostrado ser clave: la cercanía al agricultor, la innovación aplicada y el compromiso con la sostenibilidad.
Somos conscientes de que el contexto internacional seguirá siendo inestable e incierto, con factores externos que escapan a nuestro control. Por eso, nuestra estrategia se centrará en poner el foco en aquello que sí podemos gestionar directamente: nuestra oferta al mercado, la calidad de nuestros productos y la capacidad de respuesta a las necesidades reales del sector agrícola.
En este sentido, creemos firmemente en la colaboración dentro del ecosistema agroindustrial. Queremos trabajar codo con codo con distribuidores, centros de investigación, cooperativas y, por supuesto, con los propios agricultores, para proporcionarles herramientas y soluciones que les ayuden a seguir mejorando sus cosechas y a afrontar con éxito los nuevos desafíos productivos y medioambientales.
En resumen, 2026 debe ser un año de consolidación, cooperación y avance responsable, en el que sigamos demostrando que la innovación y la sostenibilidad pueden ir de la mano del crecimiento y de la mejora continua del sector agrícola.



