La festividad en honor a San Marcos regresó a las calles del municipio, tras dos años sin poder celebrarse, y lo hizo ‘a lo grande’, por un lado, gracias a su declaración de ‘Fiesta de Interés Turístico de Andalucía’ y, por otro, gracias a la programación de actividades que ha diseñado el Ayuntamiento de El Ejido, en la que ha destacado la elaboración de la ‘fritá’ más grande del mundo y la tradicional fiesta de las habas y el tocino.
El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora; el presidente de la Diputación, Javier Aureliano García; la delegada del Gobierno, Maribel Sánchez y el director general de Producción Agrícola y Ganadera de la Junta, Manuel Gómez, participaron en esta cita, junto a alcaldes de la comarca y autoridades provinciales, además de miles de personas que asistieron a esta gran ‘fiesta’, convertida en una excepcional jornada de convivencia en torno a las tradiciones y a la gastronomía bajo el sello ‘El Ejido Gourmet Quality’.

Francisco Góngora puso de relieve que “hemos aprovechado la proyección de esta gran celebración para promocionar y presumir de nuestra agricultura y de la gastronomía ejidense que se basa en las frutas y hortalizas que se cultivan con la máxima calidad y con exquisito sabor en los invernaderos de El Ejido”.
“El crecimiento que ha experimentado el municipio también se ha visto reflejado en la evolución de San Marcos, hasta convertirse en una de las más importantes citas fiestas de la provincia y de gran interés para los andaluces”, ha apostillado el primer edil ejidense.
El presidente de la Diputación de Almería, Javier A. García, ha felicitado al alcalde y a su equipo de Gobierno por conseguir que San Marcos vuelva a llenar de ilusión toda la provincia y ha afirmado que “la fritada está hecha con los mejores productos del mundo, los que se cultivan en El Ejido y todo el Poniente, cuna de la dieta mediterránea, la huerta de Europa que exporta salud a todos los rincones del Planeta”. El presidente se ha despedido deseando a todos los ejidenses que disfruten de sus fiestas y ha exclamado un sentido: “¡Viva San Marcos!”.
De este modo, desde primera hora de la mañana, en la antigua nave de Ejidomar, se estuvo trabajando en la elaboración de la fritá, que se convirtió en la más grande del mundo gracias a las 6.000 raciones que se repartieron de la misma a lo largo del sábado.
Para su cocinado se necesitaron 7 sartenes de unos dos metros de longitud, 2.500 kilos de verduras, repartidas en 800 kilos de tomate, 700 kilos de pimiento, 400 kilos de calabacín y 300 kilos de berenjena, pero, además, otros ingredientes como 300 kilos de cebolla, 30 kilos de ajo, 60 litros de aceite de oliva, 40 litros de vino blanco, 1 kilo de laurel, 35 kilos de sal, 4 kilos de azúcar y 1.500 kilos de carne.

De forma simultánea, se celebró la tradicional fiesta de las habas con tocino, también en la nave de Ejidomar, para la que se han repartido 1.500 kilos de habas, 350 kilos de tocino y 30 arrobas de vino.
Ambas actividades estuvieron amenizadas por la Asociación Francisco Velarde y durante el evento se han repartido 10.000 pulseras conmemorativas de la declaración de Fiesta de Interés Turístico de San Marcos.
Para Góngora la jornada del sábado se convirtió “en un día de encuentro, para compartir juntos y hacer pueblo”.



