La famosa sandía, procedente de los invernaderos de Almería y Granada, se cultiva con todas las garantías de calidad, sabor y seguridad alimentaria. Los productores de los invernaderos solares han implementado la lucha integrada desde hace dos décadas. En los cultivos de sandía también se utiliza el control biológico como una técnica eficaz para combatir las plagas.
Los productores de invernadero se caracterizan por su saber hacer y es que han desarrollado una estrategia muy eficaz para prevenir la aparición de pulgón en los cultivos de sandía. Antes de trasplantar el cultivo, siembran líneas de cereal en distintos puntos del invernadero y los infectan con el pulgón del cereal. Esto asegura la presencia de los enemigos naturales del pulgón antes de que el pulgón que afecta a la sandía pueda hacer daño al cultivo. Son muchas las especies de enemigos naturales que acuden por sí solos a las líneas de cereales, por ejemplo; sírfidos, coccinélidos, arañas, crisopas y Aphidoletes.
Un hábitat deseable para los bichos
Tanto en el exterior del invernadero como en el interior es importante disponer de setos y plantas que abastezcan a los enemigos naturales de polen, néctar y sirvan de refugio.
Los depredadores y parasitoides de las plagas necesitan sobrevivir y reproducirse, deben repostar combustible para su actividad con frecuencia. Las plantas como la Lobularia marítima son una opción ideal ya que están en continua floración y se adapta las condiciones del cultivo. La Lobularia también es una trampa ideal para el trips, ya que es rica en polen, por lo tanto, aleja al trips del cultivo de sandía.
Polinización
Los abejorros y abejas son fundamentales para el cultivo, sin ellos sería imposible que las sandías pudiesen crecer y mantener su cuaje. En muchas ocasiones, las condiciones climatológicas no son las más adecuadas (se ha podido observar con los días de calima o nublados en el sureste español), disponer de una fuente de alimento extra es un bien para los polinizadores. Por eso, las flores y plantas ricas en néctar y polen son fundamentales en el cultivo, las abejas y abejorros no tendrán que salir del invernadero para disponer de una fuente extra de alimento y continuarán haciendo su función con la sandía.
Crecimiento y cuaje
El cultivo de sandía se puede ver afectado por plagas como mosca blanca o trips, para ello el gran aliado es Amblyseius swirskii, este ácaro depredador es voraz y su función permite obtener un cultivo saludable.
Desde Bioline Iberia disponen desde hace varias campañas de diferentes sistemas de suelta para que su instalación en el cultivo resulte rápida y eficaz, como sucede con su sistema de suela Bugline de STARSKii, unas tiras 100 metros que permiten distribuir de forma rápida y equitativa el ácaro por todo el cultivo, optimizando la instalación y reduciendo mano de obra
Por otro lado, el uso de Phytoseiulus persimilis permitirá controlar la presencia de araña roja en el caso de que exista incidencia. Desde el equipo técnico de Bioline Iberia aseguran que una buena instalación preventiva de Starskii ayuda a controlar las puestas iniciales de araña roja. Una vez detectados los primeros focos, en importante hacer sucesivas introducciones de Phytoline, cuya cantidad exacta dependerá de la gravedad de los daños de dicha plaga.
En definitiva, la experiencia de los productores sumada a la implementación del control biológico y un método de producción sostenible ha supuesto que la primera sandia europea pueda presumir de los más altos estándares de calidad, sabor y seguridad alimentaria.



