(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)
La rueda de prensa organizada por la asociación IBMA España, las jornadas técnicas que varias empresas de control biológico han convocado en la provincia de Almería, junto a las ayudas institucionales y las distintas campañas de concienciación sobre las plagas emergentes, como el Thrips parvispinus y Scirtothrips dorsalis, son una señal de la preocupación que viven los profesionales del campo para evitar que se repita una crisis como la del pimiento de 2006.
No hay una fórmula mágica porque la producción agrícola no ocurre en un entorno cerrado o industrializado, sino en un ecosistema complejo, vivo y dinámico, pero sí la certeza que la solución pasa por el control biológico. “Hay que perder el miedo a usar todas las herramientas disponibles y a reforzar el enfoque preventivo y técnico para no repetir errores del pasado y asegurar el futuro del modelo agrícola almeriense”, asegura Juan Tomás Cano, presidente de Hortyfruta.
El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Almería (COITAAL) ha habilitado un canal de denuncias anónimo para prevenir malas praxis —como el uso de productos no autorizados en 2006 que dañó la imagen del sector—, según informa su presidente, Fernando Paniagua, quien pone a disposición del agricultor una guía gratuita de prevención y control.
La interprofesional Hortyfruta, a través de su campaña I Love Bichos, ha promovido desde 2015 el control biológico en los invernaderos andaluces. Aunque se han logrado avances, el crecimiento de hectáreas tratadas con control biológico se ha desacelerado en los últimos años, e incluso ha disminuido en cultivos como melón y sandía.
Por ello, Hortyfruta ha relanzado su campaña bajo el lema “Lo que bien empieza, bien acaba”, destacando la importancia de aplicar control biológico de inicio a fin del ciclo de cultivo.
Prevención, lucha integrada (usar fitosanitarios como apoyo, no como primera opción); y asesoramiento profesional, serían las claves.
A pesar de las dificultades que presenta el control biológico frente a plagas como Thrips parvispinus, las empresas especializadas como Agrobío, Biobest, Bioline Iberia, Biomip, BioNostrum, CBC y Koppert defienden su eficacia con numerosos casos de éxito.

Insisten en cambiar el discurso negativo, mejorar los protocolos y fomentar el uso de esta herramienta desde los cultivos de primavera, clave para reducir la presión de plagas. Alertan sobre el retroceso en la aplicación del control biológico en ciclos cortos y subrayan la importancia de una estrategia integrada que incluya microorganismos, macroorganismos y tecnologías como la confusión sexual.
“Nadie puede poner en duda que el control biológico funciona y que es la única opción disponible en el mercado para controlar las plagas sin generar resistencias, sin dejar residuos químicos y sin necesitar plazos de seguridad”, concluye la presidenta de IBMA España, Marisé Borja.



