La suerte está echada. Aunque la Unión Europea y el Reino Unido alcancen un acuerdo antes del 31 de diciembre de este año para que no se produzca un Brexit duro, habrá una realidad innegable: la “pérfida Albión” no formará ya parte del mercado único europeo y será un tercer país a todos los efectos, tanto en el comercio de bienes como el de servicios.
El pasado mes, la Asamblea de la Federación Española de Exportadores de frutas y hortalizas (FEPEX) cuantificó la repercusión de un Brexit sin acuerdo: 198 millones de euros anuales en derechos arancelarios, mientras competidores directos de España, como Marruecos, ya han acordado un trato preferencial de forma bilateral con el Reino Unido.
En estos últimos días, empresas, administraciones e instituciones, especialmente desde ICEX y desde la Agencia Extenda, se han multiplicado el número de webinarios (seminarios en línea) para resolver las dudas generadas por esta situación. Algunos destinados a todo el sector exportador en general como los del ICEX y otros más específicos como el realizado por Extenda y dirigido particularmente al sector hortofrutícola.
El caso de las frutas y hortalizas
En este último, Karin Brück, CEO de la consultora KBK International, entró a explicar algunas de las medidas que las comercializadoras con el Reino Unido deben ir tomando en cuenta, tanto en cuanto cambia la operatividad con este país.
Al ser considerado un tercer país habrá que tener en cuenta los aranceles, aduanas, y además otro requisito que llaman «despacho», tanto para salir de la UE como para entrar en el Reino Unido.
Desde ya, el Gobierno británico ha habilitado una página web en dónde se pueden consultar los porcentajes arancelarios para cada producto. En el caso de las berenjenas, calabacines o pepinos contarán con un 12% de tasa, mientras que el pimiento será la mitad. Caso especial es el tomate, que según la época, así sería su tasa arancelaria: Del 1 de noviembre al 14 de mayo, un 8%; y del 15 de mayo al 31 de octubre, un 14% de la que denominan tarifa global. Según comentaba Karin Brúck, se aproximan a los mismos aranceles que California, Argentina o Nueva Zelanda.
Brück explicaba que desde el punto de vista práctico todo aquel que vaya a operar con el Reino Unido tiene la obligación de contar con el registro EORI (Número de Identificación de Operador Económico) que asigna cualquier autoridad aduanera europea y en el caso de España, la Agencia Tributaria. Pero además, si se tiene la condición de importador, las autoridades británicas obligarán a contar con el EORI inglés, es decir, registrado en el Reino Unido, con todo lo que lleva implícito de impuestos, aduanas, iva, etc.
Para el caso de aquellos que operan con la gran distribución británica, bien lleven sus productos a las plataformas logísticas que tienen habilitadas en diferentes puntos del país, bien que la entrega se haga directamente con la cadena del supermercado, los clientes ingleses obligarán a trabajar con el denominado Incoterms DDP, con lo que el exportador de frutas y hortalizas debe asumir todos los gastos de transporte y todos los trámites de importación del país de destino, esto quiere decir “que nos obligan a importar nuestros propios productos hortofrutícolas y eso implica pagar los derechos de aduana, el IVA, que aunque sea del 0% en frutas y hortalizas, hay que darse de alta en el IVA inglés y contar con un responsable fiscal en el territorio británico”.
Para aquellos que venden en EXWorks (venta y puesta de mercancía directamente en el establecimiento) pueden estar exentos de estos trámites con Hacienda británica pero sí o sí van a tener que presentar dos certificados, el fitosanitario y el de productos de “alto riesgo”, por ejemplo para productos como el pimiento, berenjena, acelga y se solicitan en el CEXVEG del Ministerio de Agricultura español.
En el momento en que el Brexit sea efectivo, para casi la totalidad de las frutas y hortalizas frescas, con origen o destino el reino Unido, las aduanas sólo podrán aceptar declaraciones de exportación si van acompañadas del certificado de conformidad, emitido por el Servicio de Inspección SOIVRE.
Plazos
En la última actualización (14 de octubre) de la Guía Transición del Reino Unido y la UE: nuevas normas para 2021, publicada por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del gobierno británico y destinada a los importadores de frutas y hortalizas del Reino Unido, se asegura que “si importa frutas y hortalizas de la UE al Reino Unido, los procesos de estándares de comercialización en las fronteras del Reino Unido no cambiarán a corto plazo (“in the short term” dice literal) a partir del 1 de enero de 2021” y estos importadores tampoco necesitarán solicitar un certificado de conformidad emitido por el Reino Unido antes de que lleguen al Reino Unido.
Las empresas dispondrán de un plazo de seis meses para cumplimentar las declaraciones aduaneras y efectuar el pago de aranceles correspondientes.
El panorama ya cambiará un poco a partir de abril de 2021, en lo que se ha denominado una segunda fase. Todos los productos de origen animal o vegetal deberán contar con una notificación previa y la documentación sanitaria o fitosanitaria correspondientes.
Y finalmente, a partir de julio del próximo año, la última y tercera fase, ya funcionarán los controles fronterizos habituales y el pago de la deuda aduanera en el punto de importación.
Qué pueden hacer las empresas
De cara a prepararse para todos los trámites, desde Extenda recomiendan tener listo un plan de contingencia y elaborar una estrategia global teniendo en cuenta las aduanas, logísticas, marcos financieros y legales. Además de revisar cuál es el modelo de negocio de cada empresa para saber con exactitud si los cambios previstos afectan poco, mucho o nada a la operatividad de cada una.
El país británico es el tercer mercado del sector de frutas y hortalizas, donde las exportaciones alcanzaron 1.160 millones de euros en el primer semestre de 2020, un 9% más que en el mismo periodo del año anterior. En 2019 la exportación ascendió a 1,5 millones de toneladas, un 5% más que en 2018, por un valor de 1.779 millones de euros (+1%), según datos del Departamento de Aduanas.
La situación es insólita porque nunca se ha producido. El Gobierno español había convocado la Conferencia de Asuntos Relacionados con la Unión Europea (CARUE) para abordar el impacto del Brexit en sus respectivos territorios, mientras que las conversaciones entre el representante de la Unión Europea, Michel Barnier, con David Frost, representante del Gobierno británico para la negociación, se mantenían, aunque las posturas son casi irrenunciables por ambas partes y todo apunta al Brexit duro.
Webinar de COEXPHAL para asociados
Coexphal ha preparado para el 6 de noviembre un webinar sobre el Brexit para sus asociados, enfocado en las frutas y hortalizas, con la participación de las tres administraciones que intervienen en la exportación.
9:00h. Luis Miguel Fernández Sierra. Comercio de los asociados Coexphal con Reino Unido.
9:10h. José Mª Pozancos Pérez-Escolar. Acuerdos bilaterales de Reino Unido con otros orígenes: Marruecos, Egipto y otros.
Trámites para exportadores:
9:30h. Aduanas (AEAT). D. Rafael Rogelio Molina.
9:50h. Dir. Territorial de Comercio (SOIVRE). D. Pedro Martínez Martín.
10:30h. Sanidad Vegetal. D. Ignacio Menéndez Natal.
Otras consideraciones:
10:50h. D. Gilles Percelay, Dtor. Comercial de Ronco y Cñía. Obstáculos para la exportación.
11:00 h. Dudas y preguntas
11:30h Fin de la sesión



