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Mañana, los socios de Ejidomar celebran su 50 Aniversario, por eso hemos querido repasar el origen de esta cooperativa y los retos a futuro con su presidente, José Antonio Baños en esta entrevista.
¿Cómo surgió Ejidomar allá por 1975?
Surgió de un grupo de agricultores que querían vender directamente en destino, y no a través de subasta. Y querían vender en el resto de Europa, no solamente en España.
Decidieron juntarse 25 agricultores y hacer un almacén para exportar su producción. Empezaron usando Mercoalmería, que era el único almacén que había para elaborar producto para exportar, hasta que ya se hicieron con su propio almacén, el actual edificio de la Policía Local y Asuntos Sociales del Ayuntamiento de El Ejido.
Aquellos pioneros viajaron a Holanda, para ver lo que estaban produciendo y vendiendo. Y vieron que era Pepino Almería (antes conocido como pepino holandés) y el pimiento California. Se trajeron semillas escondidas en sus maletas para hacer pruebas aquí. Al ser semillas adaptadas a Holanda, la productividad en Almería era bastante inferior, pero se compensaba con el buen precio, debido a que era la única producción en Europa en los meses de invierno. Ejidomar fue la primera empresa que exportó Pimiento California y Pepino Holandes a Europa desde Almería.
De Ejidomar surgieron empresas como Domar, Ejidoverde, Agrosur y Nature Choice, con suerte dispar. Ejidomar ha continuado su línea de trabajo, llegando a celebrar a día de hoy su 50 aniversario.
Haciendo un pequeño balance, ¿Cuáles serían los hitos más importantes en estos años?
Somos pioneros en la producción de pepino Almería, pimiento California, pimiento Sweet bite y col china. Pioneros también en la implantación de Producción Integrada en los invernaderos de Almería y el cambio que realizamos en el año 2005 de almacén a la carretera de Almerimar, con unas instalaciones modernas y adaptadas a las más exigentes normas de calidad del sector.
Hablemos del presente. El socio y su rentabilidad y productividad y por otro lado la sostenibilidad, dos pilares fundamentales en Ejidomar, ¿Cómo se logra aunar estos dos aspectos?
En el presente continuamos con una línea de Producción Integrada, apostando por una agricultura sustentada en el uso de insectos beneficiosos para una reducción de fitosanitarios, que son las exigencias que vienen tanto de nuestros clientes, como de la política europea.
La rentabilidad del agricultor estas últimas campañas, y especialmente esta, se ha visto mermada por la presencia del Thrips Parvispinus, que está causando unos daños tremendos en el campo. Yo he sufrido esto en mis propias carnes, teniendo que arrancar una finca de pimiento.
Hoy en día no se concibe una agricultura que no sea sostenible.
Seguimos creciendo en hectáreas debido a la rentabilidad que obtenemos para el socio y a los servicios de que disponen.
¿Y qué hay sobre la mesa del Consejo Rector de cara a los próximos años, qué retos se están planteando?
El principal reto del Consejo Rector es aunar esfuerzos en una misma dirección remando todos juntos en afrontar los problemas que se nos presentan, como ahora está pasando con el Thrips Parvispinus.
Trabajamos en un sector muy dinámico donde los cambios son muy rápidos, por lo que tenemos que estar preparados para cualquier eventualidad, sea por producción con la adquisición de nueva maquinaria, o sea por cambios en las líneas de cultivo.
Para las próximas campañas estamos estudiando la adquisición de nuevas líneas de pepino y sandia.
Que nuestro socio esté contento y perciba buenos precios por sus productos. Nuestro reto es seguir funcionando como lo estamos haciendo y dar el mejor resultado a nuestro agricultor, que es lo más importante para una cooperativa.
Y junto a eso, seguir modernizando nuestro almacén con más maquinaria como aumentar el número de calibradores para sandía y para otros productos como calabacín, berenjena o pepino, porque vemos que, en pimiento, según estamos viendo, va a tener cierta reducción entre nuestros agricultores.



