Dos familias más de Pulpí tendrán huerto propio gracias a la Fundación Primaflor

Primaflor-un huerto una familia

La Fundación Primaflor y el Ayuntamiento de Pulpí han renovado un año más su proyecto social de agricultura ‘Un huerto, una familia’. La entrega de llaves y la firma de los contratos por parte de los adjudicatarios marcan el inicio de esta iniciativa que permite el acceso a las familias del municipio en riesgo de exclusión social a la producción de productos hortofrutícolas para autoconsumo en una finca propiedad de Primaflor, que incluye parcelas equipadas con material de regadío, semillas y plantas para cultivar, así como el vallado y acceso a los huertos y equipamiento para llevar a cabo las labores de cultivo.

En esta edición, dos nuevas familias se suman al proyecto, elevando a un total de 38 las familias beneficiarias de esta iniciativa durante el próximo año.

El principal objetivo de ‘Un huerto, una familia’, que nació en 2011, va más allá de la mera producción de alimentos. Además de facilitar el acceso a productos de primera necesidad en los hogares de las familias participantes, el proyecto tiene la ambiciosa meta de preservar las tradiciones agrarias. Asimismo, se pretende potenciar la convivencia entre los miembros de la sociedad, al unir a distintas familias, promueve la solidaridad, el intercambio de experiencias y la construcción de relaciones comunitarias sólidas.

Fina García, concejal de Servicios Sociales, ha asegurado que “para el Ayuntamiento de Pulpí es un honor contar con empresas como Primaflor que impulsan este tipo de actividades tan necesarias y enriquecedoras para la sociedad”.

José Caparrós, consejero delegado de Primaflor, ha señalado que “este año volvemos a renovar con el Ayuntamiento por cinco años más esta iniciativa, pero nuestra intención es seguir renovándola de forma indefinida, ya que estamos totalmente comprometidos con la iniciativa y con las familias que la forman”.

Ayuda económica, bienestar y aprendizaje

Las familias que participan en el proyecto ‘Un huerto, una familia’, se muestran muy satisfechas de la experiencia que están viviendo. Personas que no han tenido ningún contacto con la agricultura, descubren una actividad a la que poder dedicarse y que les posibilita aprender nuevos conocimientos.

Si bien el motivo principal por el que se unen a esta iniciativa es la ayuda que supone para la economía de la casa, una vez que comienzan a trabajar en ella, descubren que es una actividad agradable y una vía de desconexión.

Por su parte, Edy Patricio Culqui, miembro de una de las nuevas familias que se incorporan a los huertos este año, espera con este proyecto “poder llevar a mi familia alimentos de primera necesidad cultivados con mis propias manos. Para mí va a suponer una forma de estar ocupado ya que ahora mismo, estoy enfermo y no puedo trabajar. Con este huerto, voy a poder aportar ayuda a mi familia, que tanto lo necesita y sentirme útil”.

Redaccion AenVerde

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