DigiFresh, una solución digital para reducir el desperdicio de frutas y verduras frescas

Digifresh conservación

Las frutas y verduras pueden terminar como desperdicio de alimentos en algún lugar de la cadena de suministro debido a una deficiente conservación. Parte del desafío es que los minoristas y los consumidores no saben cuánto tiempo pueden almacenar frutas y verduras frescas debido a las variaciones en las condiciones de la cadena de suministro.

Actualmente, los investigadores del proyecto DigiFresh están tratando de resolver este problema con la ayuda de una solución digital llamada «digital twin«. Se trata es una representación virtual de un objeto o sistema que abarca su ciclo de vida. Se actualiza continuamente con datos medidos en tiempo real y utiliza herramientas analíticas avanzadas para ayudar a determinar la vida útil residual y respaldar la toma de decisiones de venta.

Los efectos del almacenamiento generan desechos

Las frutas y verduras a menudo no muestran una respuesta inmediata a las condiciones de almacenamiento inapropiadas, por lo que no se puede saber lo que han experimentado al mirar los productos. Por ello se debe monitorear e informar de los detalles de su viaje cuidadosamente.

«Tomemos el ejemplo de las fresas. -explica Alexandru Luca, del Departamento de Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), y coordinador del proyecto DigiFresh- Si la fruta se transporta de manera óptima a 1 ° C y con alta humedad relativa; se pueden conservar en el frigorífico al consumidor durante 5-6 días. Esto a condición de que el consumidor los compre inmediatamente después de su llegada al supermercado. Sin embargo, si el sistema de refrigeración del transporte no funciona o no se controla adecuadamente, las fresas pueden verse bien cuando llegan al minorista, pero el consumidor, que las compra, puede que solo pueda almacenarlas durante 1-2 días en casa. Si la fruta no se compra inmediatamente, puede convertirse directamente en desperdicio en el minorista o poco después de la compra».

Para predecir la calidad del producto y la vida útil 

Sin embargo, incluso si supervisa las condiciones de almacenamiento en la cadena de suministro, lo que algunas empresas ya hacen mediante la instalación de sensores en los camiones o en las cajas con productos, aún queda el desafío de traducir los datos en la vida útil residual y la cantidad de días antes de que se produzca su deterioro. Sin modelos matemáticos, esto es imposible; y este desafío es precisamente el problema que intenta resolver en el proyecto DigiFresh.

Modelos para fresas y lechuga romana

Desde julio de este año, los investigadores se han centrado en los dos parámetros perjudiciales de calidad más importantes: la temperatura y la humedad relativa, y han recopilado datos de la cadena de suministro de fresas y lechuga romana.

Han analizado cómo la temperatura y la humedad relativa causan diferentes tipos de deterioro (crecimiento de hongos y bacterias), que es la fuente de moho y podredumbre, senescencia (que hace que las hojas verdes se vuelvan amarillas) y cómo la pérdida de peso y la deshidratación se relacionan con pérdida de la turgencia. y textura. El peso de las fresas disminuye, por ejemplo, cuando se almacenan a una humedad demasiado baja sin envasar: las bayas se deshidratan y su superficie pierde brillo y frescura.

Software en el mercado el próximo año

Los modelos matemáticos, que pueden determinar la vida útil residual de las fresas y las lechugas, se están desarrollando actualmente en un software que se espera que esté en el mercado el próximo año.

«Estaremos ofreciendo una tecnología simple, que solo requiere que una empresa coloque un sensor dentro de una caja con fresas o en un paquete con lechuga romana durante el transporte de A a B. Luego, el sensor se lee cada vez que el producto llega a un destino, y los datos se cargan automáticamente en la nube. La empresa puede optar por seguir el cambio de un atributo de producto específico o el cambio de calidad en general. Todo se mostrará en la herramienta de digital twin«, aseguran

Los socios seleccionados probarán la herramienta de digital twin para fresa y lechuga romana en 2022. Una vez que la herramienta se lance al mercado, los investigadores podrán ver todo el potencial de una nueva solución digital en el sector de frutas y hortalizas y los beneficios que puede ofrecer a los minoristas y consumidores para garantizar la calidad del producto y reducir el desperdicio alimentario.

El consorcio que trabaja en el proyecto DigiFresh, co-financiado por la EIT-Food, está conformado por la citada Universidad de Aarhus, la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), la empresa malagueña Bioazul y la empresa israelí, Xsense.

 

Redaccion AenVerde

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