Fernando Moraleda fue Secretario de Estado de Comunicación (2005-2008) y de Agricultura (2004-2005), así como Portavoz de Agricultura
del Grupo Parlamentario Socialista (2008-2011). Actualmente desarrolla su experiencia en consultoría de recursos humanos y relaciones laborales, agroalimentación, cambio climático y cumplimiento normativo.
Recientemente se ha aprobado el PERTE del sector agroalimentario, como sabe COEXPHAL lleva más de un año trabajando para presentar un Proyecto Estratégico de la Cadena de Valor Hortofrutícola, ¿En qué ha consistido su colaboración con COEXPHAL en este sentido?
Mi colaboración profesional se ha centrado en que el proyecto estuviera alineado con la memoria que acaba de publicar el Consejo de Ministros, entendiendo que el PERTE Agroalimentario en la práctica es un nuevo modelo de colaboración público-privada sobre un sector en concreto. En este caso, el sector hortofrutícola representado por COEXPHAL va a desarrollar una actuación tractora para fomentar su modernización en dos ejes fundamentales: la sostenibilidad y la digitalización, y un tercer eje trasversal que es el que reporta transparencia a la cadena de valor a través de la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
¿Cómo valora el proyecto que planteamos en el sector frutas y hortalizas invernadas?
Es un proyecto con visión de futuro y con un importante elemento de innovación que puede permitir a la horticultura anticiparse y mejorar su posición ya líder en el sector. Quiero resaltar el valor de las empresas en poner de manifiesto su interés inversor en modificar su estructura para acomodarla a los nuevos requerimientos europeos y en definitiva para mejorar su posición en el mercado.
La inversión pública del PERTE es de 1.002,9 millones de euros hasta 2023, ¿Cómo valora esta cuantía económica para todo el sector agroalimentario nacional?
La cuantía si se valora respecto de la aportación económica del conjunto del sector agroalimentario es baja, pero si se toma en consideración que lo que pretenden los PERTES es financiar proyectos líderes o proyectos relevantes para modificar la estructura de algunos subsectores productivos de la agroalimentación española, puede ser un primer escalón muy importante para la modernización. Estoy seguro que si concluye con proyectos relevantes, con proyectos tractores y que realmente al final consigan el objetivo de modernizar la estructura hacia modelos más sostenibles y más digitales, estoy convencido de que tendrá continuidad en el tiempo y tendrá un efecto espejo en aquellos otros subsectores que no vayan a participar en el PERTE Agroalimentario. Hay que ser pragmático y hay que tratar de que esos mil millones de euros se apliquen bien, sean eficaces y consigan los objetivos que persiguen.
Se ha logrado que en los CNAES (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) se tenga en cuenta el tipo 4631 (comercialización), consiguiendo que el sector sea contemplado dentro del Eje 1 del PERTE Agroalimentario, ¿Cómo se ha logrado este cambio?
Se ha producido una adaptación a la realidad del sector agroalimentario de los primeros elementos que tenía consideración el Gobierno. Los CNAE tipifican la actividad de las empresas y hay una actividad de la industria transformadora que tiene un CNAE determinado y una actividad de la empresa comercializadora y transformadora que está vinculada también a las empresas del sector hortofrutícola, entre otros, que debía ser atendida. Por eso el PERTE Agroalimentario no establece esas diferencias porque no deben de estar esas diferencias, y a que todos son parte de la cadena agroalimentaria y parte de la industria y de la comercialización agroalimentaria y nadie por definición debiera quedar excluido como finalmente ha sucedido.
¿Qué tipos de ayudas podrán solicitar a partir de ahora las comercializadoras hortofrutícolas almerienses?
Hay que esperar al proceso que deben de seguir todos los PERTES. Se publicó en la memoria el pasado día 8. Ahora tienen que publicarse las bases de las ayudas y a continuación el despliegue de las convocatorias por ministerios. Hay que tener en cuenta que el PERTE Agroalimentario es una confluencia de cuatro ministerios y las convocatorias responderán a cada uno de ellos dependiendo del eje que financian, por tanto, queda todavía un periodo de actuación administrativa y de gobierno para escalar el alcance del PERTE Agroalimentario. Lógicamente estaremos pendientes para que cuando se publiquen las bases, los ratios de intensidad de las ayudas sean los más beneficiosos para que el sector tenga alicientes para presentar proyectos que sean financiables.



