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La Estrategia Nacional de Alimentación propone como segunda medida genérica a desarrollar, la implementación de políticas comerciales que garanticen la competitividad del sector agroalimentario y pesquero español.
Entre estas medidas que mejorarían la competitividad propone, por un lado, “incorporar en las negociaciones con terceros países y bloques de terceros países, medidas que traten de equiparar los requisitos de sanidad vegetal, sanidad animal y seguridad alimentarias equivalentes a los establecidos para la Unión Europea”.
Esta propuesta es considerada muy importante por el sector productor y exportador de frutas y hortalizas porque el incremento de las exigencias a la producción y comercialización comunitaria está llevando a una pérdida de competitividad frente a las importaciones de países terceros. que no tienen en sus países de origen requisitos similares a los comunitarios. No obstante, su implementación depende en gran medida de la Comisión Europea, que es la encargada de negociar los acuerdos comerciales con países terceros.
Acceso a mercados de terceros países
Por otro lado, otra de las actuaciones propuestas por la ENA para mejorar la competitividad es favorecer el acceso a los mercados de terceros países, medida también de gran interés por el sector hortofrutícola.
Y para ello se proponen dos submedidas; por un lado, “trabajar para reducir las asimetrías relacionadas con las barreras arancelarias impuestas por países terceros y las concesiones otorgadas a las importaciones en el marco de acuerdos y tratados negociados por la Comisión Europea, trabajando con los sectores productivos afectados”.
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Y en segundo lugar “trabajar para reducir trabas sanitarias y comerciales, mediante protocolos y acuerdos”



