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Científicos del Instituto de Ciencias de la Bioeconomía de Nueva Zelanda están probando una tecnología basada en vibraciones, denominada biotremología, que podría transformar la forma en que los productores de frutas y verduras controlan las plagas.
Los entomólogos Lloyd Stringer y Bethan Shaw están desarrollando esta tecnología que emite vibraciones específicas para ahuyentar a las plagas de insectos maliciosos para los cultivos, mientras que permite que los insectos beneficiosos prosperen.
“Estas señales no solo ahuyentan a los insectos no deseados, sino que también reducen sus oportunidades de apareamiento, lo que ayuda a prevenir el establecimiento de poblaciones dañinas y ofrece una alternativa sostenible a los métodos convencionales de control de plagas”, afirma Lloyd Stringer.
Para facilitar las pruebas iniciales, el equipo ha estado utilizando dispositivos comerciales de la industria manufacturera para transmitir las señales.
Actualmente, se está trabajando con una empresa de diseño y fabricación de productos para desarrollar una herramienta específica para el sector que posteriormente podrían utilizar los productores a nivel mundial.
«Los agricultores siempre buscan alternativas a los pesticidas actuales y, para ello, necesitan herramientas innovadoras», afirma Stringer.
«Consideramos que esta tecnología sin pesticidas es una valiosa incorporación al conjunto de herramientas para el control de plagas, que ayudará a los agricultores a ofrecer continuamente productos frescos y saludables a los consumidores».
Las primera pruebas de esta tecnología se están probando en un invernadero comercial de tomates en Christchurch, al este de Nueva Zelanda, donde el equipo está probando diversas frecuencias de vibración para reducir la población de mosca blanca. ç
Bethan Shaw afirma que el objetivo es diseñar un sistema adecuado para una amplia gama de cultivos, tanto de interior como de exterior.
“Antes de la construcción de los prototipos, nuestro trabajo va más allá del laboratorio, probando y adaptando la tecnología para su uso en entornos comerciales. Colaborar con los agricultores en esta etapa inicial es fundamental para garantizar que lo que desarrollemos les resulte útil”, ha comentado Shaw.
Añade que la biotremología, el uso de vibraciones dirigidas para influir en el comportamiento de los insectos, es un campo científico relativamente nuevo.
Bug-Vibes
En este sentido, el Instituto Agroforestal Mediterráneo de la Universidad Politécnica de Valencia está inmerso en el proyecto Bug-Vibes, que propone el uso de señales vibracionales que simulan la presencia de depredadores para modificar el comportamiento de plagas.
El proyecto registrará y reproducirá vibraciones reales de insectos usando vibrometría láser, evaluando su efecto en la elección de plantas hospedadoras, el crecimiento poblacional de las plagas y la activación de defensas químicas en las plantas.
Este enfoque en biotremología permitirá reinterpretar interacciones planta-plaga-depredador y abrir nuevas vías de investigación.
Fuentes: Instituto de Ciencias de la Bioeconomía de Nueva Zelanda y UPV



