Bulgaria detiene una partida de pimientos de Turquía con exceso de pesticidas

análisis pimientos

Y ya van 54 alertas las que acumula el país otomano en este año.

Las autoridades fronterizas de Bulgaria han bloqueado la importación de una partida de pimiento procedente de Turquía en la que se halló un excesivo contenido de residuos de cuatro pesticidas, según se confirma tras la consulta realizada por Hortoinfo al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (Rapid Alert System for Food and Feed, RASFF).

La ficha del RASFF número 2023.7659 indica que las autoridades búlgaras procedieron a la reexpedición a su origen de esos pimientos dada la gravedad de los residuos y protegiendo así la salud de los consumidores europeos, ya que el destino de los pimientos eran los mercados comunitarios.

En los pimientos turcos se detectó la excesiva presencia de Ciflumetofeno, Formetanato, Clorpirifos y Malatión, al realizar un control al llegar a las fronteras de la U.

El Ciflumetofeno se encontraba presente en los pimientos turcos en una proporción de 0,041+/-0,021 mg/kg – ppm, cuando su Límite Máximo de Residuos (LMR) está establecido en 0,01 mg/kg – ppm.

La proporción en la que se detectó el Formetanato era de 0,119+/-0,060 mg/kg – ppm, siendo también su LMR de 0,01 mg/kg – ppm.

De Clorpirifos-metilo se encontraron 0,082+/-0,041 mg/kg – ppm, estando igualmente fijado su LMR en 0,01 mg/kg – ppm.

En el control fronterizo se encontró además la presencia de Malatión, en una proporción de 0,079+/-0,040 mg/kg – ppm, con un LMR de 0,02 mg/kg – ppm.

Ciflumetofeno

El Ciflumetofeno es un acaricida perteneciente al grupo de los benzoilacetonitrilos altamente selectivo, con la capacidad de afectar todos los diferentes estados del ciclo de vida de los ácaros bajo dosificaciones variables.

Afecta a especies de ácaros fitófagos, pertenecientes a géneros como Tetranychus, Panonychus y Brevipalpus, en los que inhibe el sistema de transporte de electrones, al afectar su sitio de acción después de ser metabolizado a AB-1

Formetanato

El Formetanato es un acaricida e insecticida, del grupo de los carbamatos, que actúa por contacto e ingestión contra larvas y adultos de las especies sensibles, alterando las funciones del sistema nervioso central.

Los síntomas iniciales de toxicidad seria por insecticidas del grupo de carbamatos son la entrada en coma, convulsiones, hipertensión y la depresión cardio respiratoria.

También puede producir disnea, broncoespasmos y broncorrea con un eventual edema pulmonar.

Los niños están más propensos que los adultos a presentar los síntomas del sistema nervioso central arriba mencionados.

El malestar, debilidad muscular, mareo y transpiración son síntomas iniciales de envenenamiento por carbamatos, manifestándose a menudo dolor de cabeza, salivación, náusea, vómito, dolor abdominal, diarrea, miosis con visión borrosa, incoordinación, espasmos musculares y lenguaje lento.

Clorpirifos

Se trata de un insecticida organofosforado, con un amplio grado de control y alto poder de penetración, que actúa sobre los insectos por contacto, ingestión e inhalación. Controla un amplio espectro de insectos chupadores y masticadores.

Hay que recordar, como publicó Hortoinfo, que el día 6 de diciembre de 2019 la Comisión Europea prohibió totalmente por su peligrosidad el uso de Clorpirifos.

Un grupo de investigadores de las facultades de Farmacia y Bioquímica y de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto con científicos de la Universidad Nacional de Comahue (Argentina), han comprobado que la exposición a bajas dosis de Clorpirifos (CPF) produce cáncer de mama.

Tras la reducción de los LMR para esta sustancia por parte de la Comisión Europea, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente español aprobó la retirada de los formulados a base de Clorpirifos (etil), para su empleo en los cultivos de tomate, pimiento, melón, sandía, patata, coles, alcachofa, manzana, pera, melocotón, uva de mesa, frambuesa y arándanos.

Malatión

Es un insecticida organofosforado sintético. De amplio espectro, controla lepidópteros, ortópteros, tisanópteros, homópteros, coleópteros, hemípteros y dípteros.

Este insecticida interfiere con el funcionamiento normal de los nervios y del cerebro. Al ingerirlo a través de los alimentos puede causar dificultad para respirar, opresión del pecho, vómitos, calambres, diarrea, visión borrosa, sudor excesivo, mareo, pérdida del conocimiento, o incluso la muerte.

Foto PxHere

FUENTE: Hortoinfo.

Redaccion AenVerde

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