Biodiversidad en el invernadero, hacia un agrosistema sostenible

BIODIVERSIDAD INTERIOR (1)

El presente artículo pretende explicar el trabajo que se está realizando en los cultivos de hortalizas en invernadero de Almería relativo a la biodiversidad. De todos es sabido que los reglamentos europeos 834/07 y otras normas como Demeter o Bio Suisse, inciden en que las explotaciones que cultiven bajo estas normas deben mejorar y desarrollar la biodiversidad en sus explotaciones agrícolas.

 

Los cultivos en invernadero son un caso especial con respecto a otro tipo de explotaciones agrarias menos intensivas y al aire libre. En este sentido, se han realizado numerosos estudios e investigaciones por parte de diferentes organismos locales e internacionales referentes a la implantación y mejora de la biodiversidad en el entorno de los invernaderos con el fin de conseguir un ecosistema agrario equilibrado (agrosistema).

Estos trabajos se han centrado inicialmente en la implantación de setos exteriores, que fomentan la biodiversidad de forma permanente. Para ello, se han seleccionado plantas principalmente plurianuales de diferentes portes, autóctonas o que estén bien adaptadas al medio, reservorio de virus que afecten a las plantas hortícolas. Así mismo, la elección de las especies se realiza de tal manera que la floración sea escalonada, con el fin de atraer insectos todo el año y reducir el impacto visual de las infraestructuras agrícolas.

Se han elaborado diferentes modelos en función de las características de las explotaciones: espacio disponible, orientación, características edafoclimáticas, etc.

La implantación de estas infraestructuras vegetales en Almería ha cobrado gran importancia en los últimos años, hasta el punto de que el ayuntamiento de El Ejido ha sido el primero de España en legislar el tema de la biodiversidad.

Islas verdes en el mar de plástico

Esta actividad ha creado islas verdes permanentes que han contribuido a que el estado fitosanitario de las zonas de cultivo mejore mucho con respecto a los años en los que no se disponía de biodiversidad.

La infraestructura del invernadero pretende aislar y proteger el cultivo de ataques externos, sin embargo, en los invernaderos tipo Almería el aislamiento no es totalmente hermético, existiendo conexión entre el cultivo y la biodiversidad exterior. Los insectos plaga siempre han encontrado entradas al cultivo, sin embargo, el incremento de la biodiversidad actual permite también la entrada de insectos beneficiosos, así como de otros animales vertebrados como anfibios, reptiles, pequeñas aves o pequeños mamíferos.

BIODIVERSIDAD

En Almería hay zonas con una alta densidad de invernaderos que imposibilitan el desarrollo de la biodiversidad exterior y la creación de islas o cordones verdes al no disponer de espacio suficiente. Sin embargo, la falta de espacio exterior no ha frenado el desarrollo e implantación de la biodiversidad en los invernaderos.

Para solucionar este contratiempo se ha optado por  estrategias alternativas que permiten   implantar la biodiversidad vegetal dentro de los invernaderos, cumpliendo con los requisitos de la Norma 834/07 o Demeter.

Biodiversidad en el interior de los invernaderos

Dentro de los invernaderos se han instalado cordones verdes que ayudan a crear las condiciones para conseguir un control biológico de plagas por conservación. Son zonas de biodiversidad que permanecen durante todo el tiempo que esté el cultivo, siendo espacios donde los insectos plaga e insectos beneficiosos se controlan siguiendo una dinámica de poblaciones muy parecida a la que ocurre en la naturaleza.

Los condicionantes para la elección de las especies vegetales que favorecen la biodiversidad interior son los mismos que se han seguido para la exterior: escalonamiento de la floración, que no sean reservorio de virus de las plantas hortícolas y que sean plantas adaptadas al medio. Este último punto es importante porque el medio del interior del invernadero no es como en el exterior. No se han podido elegir especies plurianuales ya que las condiciones en verano dentro del invernadero son extremas.

La estrategia seguida es la plantación de especies vegetales junto con el cultivo que son retiradas cuando llega el verano junto con este. Se trata de plantas que ofrecen refugio y alimento a la fauna auxiliar beneficiosa, ya que son fuente de néctar y polen, a la vez que pueden actuar como “plantas trampa” de forma que la plaga prefiera estar en esas plantas en vez de en nuestro cultivo.

Las especies recomendadas para el fomento y la mejora de la biodiversidad dentro de las explotaciones bajo abrigo son: Lobularia maritima (Lobularia), Achillea millefolium (Milenrama), Banker plant (avena o cebada inoculadas con especies de pulgón), Urtica spp (Ortiga), Helianthus annuus (Girasol) y Zea mays (Maíz), entre otras.

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