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El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la convocatoria de ayudas directas indemnizatorias de carácter excepcional que se ha abierto en Andalucía para las industrias agroalimentarias afectadas negativamente por las borrascas de finales de 2025 y principios de 2026. La Junta de Andalucía destina 12 millones de euros de fondos propios a estas subvenciones dirigidas a centrales de manipulación y acondicionamiento de frutas y hortalizas e industrias de piensos, granos y semillas cuya materia prima proviene principalmente de zonas y cultivos afectados por las inundaciones.
En concreto, pueden acogerse a estas ayudas aquellas industrias agroalimentarias que trabajan con cereales y cultivos herbáceos (trigo, cebada y leguminosas de invierno) y con hortícolas al aire libre (espinaca, alcachofa, patata temprana, ajo, cebolla, coliflor, brócoli, apio, zanahoria, lechuga y espárrago). Asimismo, pueden solicitar las indemnizaciones empresas cuya actividad está ligada a frutos rojos (fresa, frambuesa y arándano), subtropicales (aguacate y mango) y cítricos.
El objetivo de las subvenciones es garantizar la continuidad de la actividad económica en las industrias agroalimentarias afectadas por las fuertes lluvias registradas en Andalucía.
Las borrascas provocaron el desbordamiento de numerosos cauces de agua y el arrastre de tierras y material vegetal, ocasionando importantes menoscabos en las estructuras productivas de las explotaciones agrícolas y daños materiales en las industrias asociadas a este sector.
Además del deterioro de infraestructuras y equipamiento, las lluvias impactaron también en este tejido industrial provocando una alteración de la cadena de suministro y un incremento en los costes fijos de las empresas por la reducción del volumen de materia prima.
Ante esta situación, la Junta de Andalucía ha puesto en marcha una medida que busca facilitar la recuperación de la capacidad industrial y evitar el deterioro estructural del tejido empresarial vinculado al sector primario. La paralización de esta actividad tendría efectos negativos tanto en los agricultores y ganaderos de Andalucía como en los consumidores.



