fbpx

Autogestión de los restos vegetales II

restos vegetales

Desde Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía se ha hecho un estudio en el sector hortofrutícola de Almería dirigido a valorar la posibilidad de la autogestión de los restos vegetales desde el propio sector agrícola, bien directamente desde los agricultores, bien desde sus cooperativas.

Parámetros de interés en la autogestión de residuos vegetales por compostaje

Se han realizado varias actividades destinadas a conocer la problemática que puede suponer realizar la autogestión de los restos vegetales para un agricultor.

  • Unas de ellas ha sido el estudio de la evolución del resto vegetal en volumen y peso, entero o triturado, para poder establecer las mejores pautas de gestión, cara a tener menores requerimientos de espacio de almacenamiento, necesidades de maquinaria etc.  En la gráfica se observa como el triturado en verde  (realizado en el primer día) conlleva una reducción del volumen del residuo hasta más de un 60%, mientras que sin triturar apenas se reduce el volumen más de un 40% en 47 días. Esto supone una clara ventaja en cuanto a reducción del espacio necesario para la gestión del residuo.  Para su acumulación y transporte.
  • Por otro lado se han elaborado dos pilas de compostaje, a partir de los restos vegetales obtenidos de 1000m2 de un invernadero de pimientos. A dichas plantas se les retiró la rafia, al igual que al resto del invernadero ya que iban a realizar abonado en verde. Se sacaron las plantas a una zona enlosada que había junto al invernadero, se trituraron con un rotavator alquilado por horas, y se acumularon en dos pilas de 1,2m de altura x 1,5m de diámetro. Dichas pilas se han seguido periódicamente realizando una medición aproximadamente semanal de la temperatura a 40 cm de profundidad, humedeciéndolas durante la parte inicial del proceso, y volteándolas de forma semanal mientras la temperatura estuvo por encima de 40°C.  Periódicamente se han tomado también muestras del producto para hacer un seguimiento de la evolución de parámetros físico-químicos  que nos puedan informar de la evolución del producto.  Durante el seguimiento de este proceso a pequeña escala, se han observado varias complicaciones.
  • La primera de ellas es la de la pérdida de humedad de la pila. Hay que contar con una fuente de agua para reponer la que se pierda por evaporación. 
  • Por otro lado, para evitar la deshidratación se pueden plantear o  bien hacer un techado, lo que dependerá del terreno que se disponga y la inversión que se desee hacer; o bien cubrir la pila con malla para que el vapor de agua condense sobre la misma pila. Aun así, hará falta seguir con bastante regularidad la pérdida de humedad.
  • El volteo de la pila también ayudó inicialmente a mantener la actividad de la pila, pero al ser pequeñas, no fue necesario voltearlas con mucha frecuencia. El volteo con pala llevaba menos de una hora de operario. Para los restos de una hectárea habría que dedicar un jornal o alquilar una máquina tipo bobcat o algo similar.
  • Se hizo evidente que hay que llegar a un compromiso entre humedecer, voltear y tapar la pila, para mantenerla activa todo el tiempo que se pueda.
  • Otro aspecto importante del proceso realizado es que con el rotavator los fragmentos de los restos vegetales obtenidos son bastante grandes. Para ello hay dos posibilidades, o se trituran más con esta máquina, o se compra o alquila una biotrituradora para después mejorar el tamaño de partícula, y además tamizar el producto. También se puede tener más tiempo compostándose. 
  • El cálculo de espacio imprescindible estimado para esta actividad, para restos vegetales procedentes de un invernadero de 1 Ha sería de unos 70m2 para construir una pila y voltearla, la pila, y 100 m2 adicionales para acopio y  movimiento de maquinaria. Hay que tener en cuenta que estas pilas reducen rápidamente su volumen y en menos de un mes suelen ocupar apenas un 40% de su espacio original.

Estas valoraciones nos llevan a concluir que es posible realizar una autogestión de los restos vegetales, abonado en verde o compostaje, sin mucha inversión económica, e incluso, con un equivalente al coste de la retirada del residuo a los centros de acopio, que merece la pena si se dispone del terreno necesario y se realiza un sistema de cultivo en suelo. Esto es aplicable sólo si se retira la rafia del cultivo y se tritura en verde.

Sin comentarios

Deja una respuesta