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Almería alberga las empresas más punteras en innovación agrícola a nivel mundial

Invernadero Almería

La provincia española de Almería, conocida como el Agro Valley, desarrolla en los invernaderos solares un modelo de éxito a nivel mundial por el mérito de haber convertido un terreno árido en el mayor vergel de Europa, capaz de producir frutas y hortalizas frescas de la más alta calidad durante todo el año con un modelo sostenible desde el punto de vista económico, social y medioambiental. Aquí donde se investiga, se desarrolla y se testan los avances que después se implantarán en otras partes del mundo.

Esto es posible gracias a la tecnología de precisión para el aprovechamiento del agua, mejora genética de semillas, lucha biológica, digitalización aplicada a la agricultura y a los sofisticados plásticos para salvaguardar los cultivos. Se trata de las 5 innovaciones clave en el sector.

Alternativa eficiente y sostenible

En las 35.000 hectáreas de invernaderos solares existentes en las provincias de Almería y Granada, que suponen el 0,25% de toda la superficie agraria de España, se consiguen 4,5 millones de toneladas de frutas y hortalizas, el equivalente al total de productos hortofrutícolas que cultiva Alemania. Esto da una idea de la capacidad productiva de estos invernaderos, capaces de proveer de hortalizas frescas y saludables durante todo el año a 500 millones de personas.

Su misión es “aumentar la productividad, minimizar los riesgos y optimizar los recursos para hacer de la agricultura un sector más rentable, sostenible y escalable”, afirma Roberto García, director de Innovación Agroalimentaria de Grupo Cajamar. “En un contexto como el actual, en el que el calentamiento global nos aboca hacia sequías prolongadas y con un aumento demográfico insostenible, los invernaderos solares se erigen como la alternativa más eficiente, segura y sostenible que existe para dar de comer al mundo, motivo por el cual, el modelo Almería está siendo replicado en otros países con climas similares como Israel”, explica García.

Las claves del éxito

La tecnología de precisión para el aprovechamiento del agua es una de las claves del éxito. En Almería, con un 24% del terreno árido, el agua es un bien escaso, por eso, los cultivos de invernadero optimizan al máximo los recursos hídricos mediante una tecnología de precisión que garantiza el uso del agua de forma racional y eficiente.

A la tradicional técnica del enarenado, se suma el riego por goteo, el riego localizado de alta frecuencia controlado por sistemas informáticos o el riego interconectado a los sistemas de control del clima en los invernaderos (basados en el uso de sondas de temperatura, humedad y viento) consiguiéndose, de esta manera, un ahorro continuo del agua.

La mejora continua de las semillas es otro de los aspectos en los que se centran las grandes empresas de biotecnología vegetal del mundo que se ubican en Almería. “Hablamos de una docena de multinacionales que controlan el 90% del mercado de semillas a nivel mundial, que han instalado en esta provincia sus centros de experimentación y desarrollo para especies hortícolas adaptadas a climas cálidos”, revela Roberto García. En estos centros se investiga para conseguir nuevas variedades que se adapten mejor a los climas cálidos y que sean más resistentes a las plagas. Además de experimentar con semillas cuyos frutos varíen en tamaños, formas, colores y sabor.

invernaderos

Los invernaderos solares del sudeste español son también líderes en el mundo en la implantación del control biológico (uso de insectos buenos que acaban con las plagas que afectan a los cultivos) en detrimento de productos fitosanitarios. De las 35.000 hectáreas de cultivo bajo abrigo existentes en Almería y Granada, el 75% utilizan el control biológico. Esta práctica potencia la calidad de las frutas y hortalizas a la vez que favorece la biodiversidad y la sostenibilidad medioambiental.

Las cubiertas de los invernaderos, aunque aparentemente parezcan muy simples, son el resultado de años de investigación e innovación, motivo por el que Almería se ha convertido en la mayor zona de investigación, producción y reciclaje de plásticos para invernaderos del mundo. “El mérito de estos sofisticados plásticos es que han conseguido optimizar las condiciones en las que se desarrollan los cultivos con el menor consumo de energía”, apunta García. Esas mejoras continuas en las estructuras exteriores de los invernaderos han permitido incrementar la productividad de los cultivos y optimizar los recursos hídricos y energéticos.

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Y, por supuesto, el sector de los invernaderos no escapa a la revolución de la digitalización: big data, inteligencia artificial, drones, sensores, mapeo digital, tecnología blockchain, machine learning, robótica… La digitalización de la agricultura, entendida como el empleo de tecnologías basadas en datos para optimizar la toma de decisiones en todas las etapas del ciclo productivo, busca aumentar la eficiencia y la productividad en los cultivos con el menor uso de insumos.

Redaccion AenVerde

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