La buena marcha de la economía de algunos países de Europa oriental y central está provocando problemas de escasez de mano de obra a los agricultores de invernadero en los Países Bajos, según ha informado el diario holandés De Telegraaf, y la consecuente pérdida de algunas cosechas o que se recojan demasiado tarde.

Según declaraciones de responsables de agencias temporales de empleo a dicho diario, los polacos, que tradicionalmente tenían en la horticultura holandesa un destino laboral ya no están dispuestos a trabajar al ganar prácticamente el mismo dinero en su país.
Algunas cosechas de lechuga y repollo, que utilizaban hasta tres equipos, han tenido que usar dos, lo que les ocasiona la pérdida de un tercio de su capacidad productiva.
Las agencias de trabajo, principales abastecedoras de mano de obra de la agricultura intensiva holandesa, piden que se abran las fronteras hacia países de fuera de la Unión como Ucrania o los países asiáticos.



