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El Consejo de la Unión Europea respaldó el pasado viernes, por mayoría, la firma del Acuerdo de Asociación con Mercosur, cuya formalización está prevista para el próximo 17 de enero. El acuerdo mejora de forma significativa el acceso al mercado comunitario de las frutas y hortalizas frescas procedentes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, pero apenas ofrece oportunidades para los productores europeos y amenaza con agravar el ya acusado déficit comercial del sector.
En 2024, la UE importó frutas y hortalizas de Mercosur por valor de 984 millones de euros, frente a exportaciones que apenas alcanzaron los 255 millones, lo que evidencia una balanza claramente desequilibrada. Según el acuerdo, el desarme arancelario permitirá un acceso prácticamente libre de derechos a las producciones hortofrutícolas de estos países, todos ellos grandes productores.
La liberalización contempla la eliminación progresiva de los aranceles ad valorem en función del nivel actual de protección. Así, los productos con aranceles inferiores al 5% quedarán liberalizados desde la entrada en vigor del acuerdo; aquellos con derechos entre el 5,1% y el 10% lo harán en un periodo transitorio de cuatro años, mientras que los productos con aranceles superiores al 10,1% verán suprimidos los derechos en un plazo de siete años. Esta apertura, según las previsiones del sector, incrementará el déficit comercial hortofrutícola de la UE con Mercosur.
Los datos de Eurostat, procesados por FEPEX, reflejan que en 2024 las exportaciones comunitarias de frutas y hortalizas a Mercosur alcanzaron las 201.503 toneladas, por un valor de 255 millones de euros. Manzanas y peras concentraron más de la mitad del volumen exportado, con 111.209 toneladas y 134 millones de euros.
En sentido contrario, las importaciones comunitarias se situaron en 759.843 toneladas y 984 millones de euros. Destacaron los productos del capítulo arancelario 0807 —principalmente melones, sandías y papayas— con 278.253 toneladas y 269 millones de euros, seguidos de dátiles, higos y piñas (0804), con 195.113 toneladas y 308 millones, y los cítricos (0805), con 187.902 toneladas y 207 millones de euros.
Aplicación compleja y poco efectiva
España mantiene también una balanza claramente deficitaria con Mercosur. Entre enero y octubre de 2025, las exportaciones españolas de frutas y hortalizas a la región se redujeron un 36%, hasta 31.545 toneladas, mientras que las importaciones ascendieron a 159.785 toneladas. En el conjunto de 2024, España exportó 63.000 toneladas por valor de 80 millones de euros, frente a unas importaciones de 193.000 toneladas y 248 millones de euros, un 9% más.
En cuanto al acceso de las producciones comunitarias a Mercosur, el acuerdo no introduce mejoras sustanciales. Los países del bloque continúan exigiendo la negociación de protocolos fitosanitarios específicos para cada producto y origen, una barrera que dificulta seriamente la entrada de frutas y hortalizas europeas en estos mercados.
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El acuerdo incorpora como novedad cláusulas de salvaguardia para proteger el mercado comunitario en caso de incrementos bruscos de las importaciones. No obstante, desde FEPEX advierten de que, aunque se trata de una medida positiva en línea con las demandas del sector, su aplicación es compleja y poco efectiva, como demuestra la experiencia en otros acuerdos comerciales ya en vigor.



