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El Comité de Gestión de Cítricos (CGC) ha alertado de las graves consecuencias que tendrá para el sector citrícola español la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). La patronal señala que la eliminación progresiva de aranceles al zumo y a las importaciones en fresco comprometerá la viabilidad de la industria transformadora española y acabará repercutiendo en los precios de naranjas y mandarinas.
Según el CGC, entre 650.000 y 800.000 toneladas de naranjas que actualmente se destinan a la elaboración de zumo quedarían sin salida, lo que presionaría a la baja las cotizaciones en origen y generaría además un problema ambiental por la acumulación de residuos. “La industria no solo es clave por el valor del zumo, sino porque garantiza una salida a la fruta no comercial, reduce mermas y da estabilidad al mercado en fresco”, recuerda su presidenta, Inmaculada Sanfeliu.
La organización critica que la Comisión Europea haya ignorado desde 2019 el impacto de las exportaciones de las multinacionales brasileñas —Citrosuco, Cutrale y Louis Dreyfus— que controlan el 70% del mercado mundial del zumo. A juicio del CGC, el modelo productivo de Brasil, basado en grandes explotaciones y un uso intensivo de fitosanitarios prohibidos en Europa, hace imposible competir en igualdad de condiciones.
El comité añade que la entrada de cítricos de Brasil y Argentina sin arancel aumentará el riesgo de plagas y enfermedades como el greening o la mancha negra, ya presentes en esos países y con capacidad de causar daños irreversibles a la citricultura europea.
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El CGC lamenta además la falta de transparencia en las negociaciones y que la Comisión Europea haya optado por aplicar de forma provisional el capítulo comercial del acuerdo sin el respaldo unánime de los Estados miembros. “No parece que exista conciencia de la importancia estratégica que tiene la industria transformadora europea para la comercialización de nuestros cítricos”, concluye Sanfeliu.



