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La posición internacional de Semillas Fitó en melón tiene su origen en los años 70, cuando la casa de semillas desarrolló los primeros híbridos de piel de sapo en España. Desde entonces, la empresa ha sabido expandirse y adaptarse a los grandes mercados globales, siendo referente en España, Marruecos, Turquía y Brasil, según explicaba Raúl Martínez, jefe de Ventas y Marketing en Europa Occidental y El Magreb, durante la nueva edición de Water&Melon Show, que se ha desarrollado esta semana en Murcia.
Su catálogo actual abarca desde variedades tradicionales como Robleo, hasta propuestas vanguardistas como Little Planet, orientadas al consumidor más joven, o Waikiki, su melón exótico presente en todas las cadenas de distribución en Portugal.
En el segmento de melón piel de sapo, la compañía trabaja en múltiples tipologías que permiten cubrir todo el calendario de producción, desde los primeros ciclos en Almería hasta las últimas recolecciones en Castilla-La Mancha y Portugal. En la visita a la finca de ensayo de Lobosillo han destacado las variedades Arroyo, Montiel y Lindero.
José Javier Ortega, técnico comercial en Castilla-La Mancha, asegura que la variedad Arroyo se ha posicionado como la referencia del ciclo temprano en La Mancha, donde «no existe actualmente ninguna otra variedad que le haga competencia directa en esa ventana». Destaca por su alta producción, precocidad y excelente calidad interna, con carne firme y un sabor muy dulce. Es muy valorada tanto por cadenas como por marcas comerciales, y cuenta con resistencias a oídio y pulgón, además del sello de calidad Flavourite.
Montiel, pensada para ciclos medios, ofrece un fruto de menor calibre que Arroyo, pero con una calidad interna sobresaliente y un sabor muy apreciado. También cuenta con resistencias y el sello Flavourite, siendo muy demandada por su equilibrio entre rendimiento y calidad.
Lindero se adapta bien a ciclos tardíos en Murcia y tempranos en La Mancha. Su planta es vigorosa, con buena raíz y alta resistencia. Produce melones con carne firme y crujiente, ideales para el transporte y la distribución. Su precocidad, adaptabilidad y calidad lo hacen una opción rentable para productores exigentes.

Las tres variedades se han mostrado también en el espacio expositivo simulado como un supermercado junto a un área dedicada a los melones blancos Pias, Brinches y Ervidel, que actualmente dominan el mercado portugués con una cuota de más del 90%.
Como novedad, PPS 211616 es la nueva apuesta de Fitó para el segmento Mini piel de sapo, un nicho con menor volumen pero con espacio en el mercado. Este tipo de melón, de menor calibre, permite aprovechar segundos cortes o plantaciones mixtas, aunque sus rendimientos y rentabilidad son diferentes respecto al melón convencional, según María José Berruezo, técnico comercial en Murcia.
Melón amarillo
Con más de 10 años de liderazgo en el mercado de melón amarillo, Robleo continúa siendo una referencia obligada por su alta productividad, excelente sabor y comportamiento en campo y postcosecha. Su fruto, ligeramente rugoso y de calibre homogéneo, es muy valorado en exportación por su resistencia al manchado.
Si bien mantiene resistencias frente a oídio (3.5) y pulgón, desde Fitó ya se trabaja en la incorporación de resistencias mejoradas frente a las nuevas razas 6 y 7 de oídio, para reforzar su durabilidad genética.
En fase precomercial, MH230567 es una futura variedad amarilla que apunta a superar los estándares actuales. Aporta mayor vigor de planta, comportamiento estable en campo y resistencias mejoradas, incluida oídio raza 3.5. Su posible lanzamiento en la próxima campaña reforzaría la oferta de Fitó en este segmento estratégico.
Little Planet y Waikiki
Pensado para facilitar el consumo de fruta en niños y familias, Little Planet es un melón de carne verde, extremadamente dulce y de pequeño calibre (1–1,2 kg). Su forma redonda, moteado exterior y presentación lo convierten en un producto atractivo y muy práctico.
Gracias a su fácil manejo y formato snack, se posiciona como una alternativa ideal para el consumo doméstico y la exportación. Destaca además por su excelente conservación postcosecha, algo clave para los lineales europeos. Aunque fue lanzado en 2019, el interés se ha reactivado en los últimos años, especialmente en mercados como Alemania, asegura Marc Arajol, responsable de cadena de valor.

Waikiki es una variedad desarrollada hace casi diez años que ha evolucionado hasta convertirse en un referente dentro del sector gracias a su concepto innovador. Con aspecto de melón blanco, pero con carne color salmón, destaca por su originalidad y atractivo visual. Representa la línea de valor añadido que Fitó impulsa junto a sus partners Jimbo Fresh (España) y Planicie Verde (Portugal). «Aunque es un melón, se presenta como una fruta exótica. Esta diferenciación ha permitido escapar de la fuerte competencia y presión de precios del mercado tradicional del melón y posicionarse de forma distinta ante el consumidor», comenta José Cárdenas, especialista de cadena.

Su amplio calendario de recolección —de abril a septiembre— se logra gracias a su adaptación a distintas zonas productoras: Almería, Murcia, La Mancha y Portugal.
Uno de los grandes objetivos actuales es asegurar el suministro de Waikiki durante los 12 meses del año, algo que se está logrando a través de plantaciones en distintas regiones (España, Portugal, Brasil y Senegal), lo que refuerza su posicionamiento como fruta exótica. Esta continuidad permite desvincularlo del calendario habitual del melón y ampliar su atractivo a consumidores que no suelen comprar melón, pero sí frutas tropicales.
Turquía y el Magreb
En Turquía, el 80% del consumo de melón se concentra en la variedad local Kirkagac, y es aquí donde Semillas Fitó ha sabido posicionarse como el principal proveedor. Gracias a dos décadas de investigación, ha desarrollado una línea de híbridos como Hermanos, Konsolos y Westeros, adaptados a distintas zonas productoras del país. Se caracterizan por su gran tamaño (4–5 kg), su sabor y color.
En el norte de África, Rawda se ha consolidado como la variedad de melón amarillo más valorada para consumo local, especialmente en Marruecos y Argelia. Este melón ofrece frutos grandes, muy sabrosos y de color amarillo intenso, evolucionando hacia el naranja en madurez.

Con buena productividad y resistencia media, se adapta bien al patrón de consumo de grandes unidades por hogar. La genética de Fitó también ha ganado presencia en Galia y piel de sapo en la región, «manteniendo una posición de liderazgo indiscutible en el Magreb», según Raúl Martínez.
Sandías polinizadoras
En la zona de exposición del Water&Melon Show Murcia 2025, segunda parada del tour de Semillas Fitó, la compañía ha puesto el foco en su gama de sandías triploides y polinizadoras con microsemilla. José Antonio Zafra, responsable de cuentas clave de melón y sandía, destacó el papel de estas variedades dentro del segmento de sandía polinizadora, subrayando su valor añadido más allá de su función tradicional.
El portfolio de Fitó en este segmento incluye tres variedades tipo Tiger: Leiva, Pilar y Raquel, todas desarrolladas como polinizadoras para sandías sin semilla, pero con una calidad de carne y comportamiento agronómico que las hace comercialmente viables también como fruta de consumo. La principal diferencia entre ellas reside en el calibre del fruto. Leiva (en su primer año) es la de mayor tamaño, alcanzando hasta los 4 kilos en zonas como Castilla-La Mancha; Pilar se posiciona como una opción intermedia en tamaño; y Raquel (ya en su segundo año de implantación) es la más compacta, está pensada para mercados que demandan calibres más reducidos. Estas variedades permiten a los productores elegir en función del destino comercial y las condiciones de cultivo, manteniendo siempre una alta calidad y uniformidad.
Fitó también ha introducido una nueva variedad precomercial, actualmente identificada como SAM 210136, cuya comercialización oficial está prevista para la próxima campaña. Esta variedad presenta un tipo Crimson, con rayas más anchas y oscuras, lo que permite diferenciarla visualmente de las Tiger durante la recolección, algo clave en programas de polinización.
Pensada para su uso como polinizadora de variedades intermedias tipo Tiger, también se adapta a cultivos orientados al canal de corte (IV gama), donde se valoran aspectos como la uniformidad de carne, firmeza, y presentación externa.

Para completar la jornada, un showcooking del chef Luis Fernández de gazpacho y carpaccio de sandía (Taylor y Pilar), y mojito de Little Planet, y una cata libre de variedades, donde los asistentes han intercambiado impresiones con los técnicos de Semillas Fitó.
Una visión global con raíces locales
Con este evento, Semillas Fitó consolida su visión global del mercado hortofrutícola: una empresa que entiende las particularidades de cada territorio, pero que trabaja con una misma filosofía en todos los mercados: ofrecer soluciones de valor real, sostenibles, innovadoras y adaptadas a cada eslabón de la cadena.



