La supervivencia de nuestro planeta depende del precioso vínculo entre el suelo y el agua. Más del 95 por ciento de nuestros alimentos proviene de estos dos recursos fundamentales. El agua del suelo, vital para la absorción de nutrientes por las plantas, une nuestros ecosistemas. Esta relación simbiótica es la base de nuestros sistemas agrícolas.
Sin embargo, ante el cambio climático y la actividad humana, nuestros suelos se están degradando, lo que ejerce una presión excesiva sobre nuestros recursos hídricos. La erosión altera el equilibrio natural, reduciendo la infiltración de agua y su disponibilidad para todas las formas de vida.
Las prácticas sostenibles de manejo del suelo, como la labranza mínima, la rotación de cultivos, la adición de materia orgánica y los cultivos de cobertura, mejoran la salud del suelo, reducen la erosión y la contaminación y mejoran la infiltración y el almacenamiento del agua. Estas prácticas también preservan la biodiversidad del suelo, mejoran la fertilidad y contribuyen al secuestro de carbono, desempeñando un papel crucial en la lucha contra el cambio climático.
El Día Mundial del Suelo 2023 (DMS) y su campaña tienen como objetivo crear conciencia sobre la importancia y la relación entre el suelo y el agua para lograr sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes. DMS es una plataforma global única que no solo celebra los suelos sino que también empodera e involucra a ciudadanos de todo el mundo para mejorar la salud del suelo.
FUENTE: FAO



