El Comité de la Mujer del COPA-COGECA ha publicado hoy, con motivo del 13º Día de la Mujer Rural de las Naciones Unidas, una reflexión sobre la Comunicación de la Comisión Europea relativa a la Estrategia de Igualdad de Género, en la que establecen 5 claves para la mejora de la mujer rural y agraria.
1. El apoyo a las iniciativas de conciliación de la vida laboral y familiar, la mejora de la calidad y la accesibilidad de las instalaciones y servicios de infraestructura mejorará la situación y el nivel de vida de quienes viven en las zonas rurales.
2. La promoción de la diversificación y las actividades multifuncionales en las zonas rurales puede ofrecer oportunidades a las empresarias rurales en sectores como el agroturismo, la comercialización directa o la agricultura social, etc.
3. 3. Las cooperativas pueden desempeñar un papel fundamental en el apoyo a la mujer rural y en la provisión de oportunidades a las zonas rurales en materia de empleo, capacidad empresarial y mejor acceso al mercado.
4. 4. El acceso al crédito sigue siendo uno de los mayores obstáculos para la capacidad empresarial de la mujer que es preciso abordar. Las vías de financiación destinadas a la mujer a través de la política de cohesión de la Unión Europea y de la investigación e innovación deberían estar abiertas a todas las regiones, incluidas las zonas rurales.
5. 5. Es necesario reunir más datos e información sobre la situación económica y social de la mujer rural para abordar mejor la desigualdad en las zonas rurales.
Según recoge COPA-COGECA, hoy en día, las mujeres constituyen alrededor del 30% del número total de propietarios o administradores de explotaciones agrícolas en la UE, mientras que alrededor del 80% están clasificadas como «esposas de agricultores» . Se necesita más apoyo para motivar y animar a las mujeres agricultoras a que asuman un papel más destacado en el sector agrícola, con el fin de mejorar la innovación y ayudar al sector a aumentar su sostenibilidad a largo plazo.
La mujer rural es la columna vertebral de nuestras zonas rurales, y a menudo tiene un papel multifuncional además de administrar sus propias granjas, o trabajar en las granjas de su familia. La mujer rural también es madre, ama de casa y educadora, pero su contribución a la economía rural y a la fuerza de trabajo a menudo se pasa por alto o es incluso invisible dentro del sector.
Actualmente, la mujer rural se enfrenta a una triple amenaza: la digital, la rural y la de género.
Para Lotta Folkesson, presidenta del Comité de Mujeres de la COPA-COGECA, el potencial de las mujeres rurales y de las mujeres agricultoras sigue sin aprovecharse: «Mediante el empoderamiento de las mujeres rurales, podemos contribuir al desarrollo de toda la comunidad. Si seguimos prestando asistencia y apoyo a las mujeres agricultoras, podremos impulsar el espíritu empresarial rural, el empleo por cuenta propia y la innovación en la agricultura europea».



