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La compañía de semillas Syngenta aprovecha sus Demo Days 2026 de La Puebla (Cartagena-Murcia) para mostrar una gama construida por segmentos, con foco en piel de sapo, blancas sin semillas, ultrafirmes para procesado y un nuevo polinizador diseñado para no comprometer el valor de la sandía sin semillas.
El nuevo polinizador WDMO23-7293, una mini sandía con microsemillas de tipo Crimson cuyo lanzamiento comercial está previsto para la próxima campaña, fue uno de los mensajes más destacados de los Demo Days de Melón y Sandía 2026 celebrados por Syngenta del 30 de junio al 2 de julio en su finca experimental de La Puebla. La compañía utilizó esta cita internacional —convocada bajo el lema ‘All You Need’— para presentar una visión completa de su trabajo en cucurbitáceas, desde los programas de mejora orientados a mercados internacionales hasta las líneas específicamente desarrolladas para las condiciones productivas españolas, con especial atención a piel de sapo, Charentais, Amarillo Canario, sandía blanca sin semillas, ultrafirmes para procesado y estrategias de polinización.
El recorrido técnico por la finca estuvo guiado por Víctor García, responsable especialista en Cucurbitáceas para el suroeste de Europa en Syngenta, quien fue detallando la estructura de un portfolio que, según explicó, se apoya en dos grandes ejes: por un lado, materiales con implantación o interés en mercados exteriores como Marruecos, Turquía, Jordania, Italia o Estados Unidos; y por otro, programas nacidos o adaptados para responder a las necesidades concretas de las principales zonas productoras españolas. “Esto es un evento internacional donde se presenta toda la amplitud de gama que tenemos para melón y sandía a nivel internacional”, resumió García, para situar una jornada en la que Syngenta quiso presentarse no solo como proveedor de genética, sino como socio de la cadena en cuestiones de resistencias, calidad de fruta, comportamiento postcosecha, adaptación al procesado y construcción de valor en el lineal.
Nuevo polinizador
Dentro del capítulo de sandía, la gran novedad estratégica fue la presentación de WDMO23-7293, un nuevo polinizador mini con microsemillas que Syngenta prevé lanzar comercialmente en la próxima campaña y que, según trasladó García, será la primera variedad de este tipo que la compañía incorpora a su portfolio para completar su gama de polinizadores.

El material se encuadra en un momento de cambio dentro del mercado de la sandía sin semillas. Hasta ahora, Syngenta ha apoyado buena parte de su estrategia de polinización en SP7, el conocido polinizador desechable que se intercala especialmente en producciones de mini sin semillas, así como en materiales clásicos como Augusta, una sandía negra con semillas todavía muy utilizada como polinizador en zonas de Andalucía —especialmente en Córdoba y Sevilla— y también en Portugal. Sin embargo, el mercado venía trasladando a la compañía la demanda de un polinizador de microsemillas de 2 a 2,5 kilos, capaz de ofrecer una mayor producción comercializable y de encajar en la evolución de determinados segmentos de mercado.
Syngenta ha decidido responder a esa demanda, pero marcando con claridad una línea estratégica: el nuevo polinizador no debe poner en riesgo el valor construido en torno a la sandía sin semillas. Por eso, WDMO23-7293 se ha concebido como una mini de tipo Crimson, con un color y una presencia comercial diferenciados de las referencias principales del mercado sin semillas. García insistió en este punto durante la visita, defendiendo que la compañía no va a introducir polinizadores que puedan confundirse en campo o en confección con materiales como Red Jasper, Agata o las principales negras sin semillas. La mejora en polinizadores debe ir orientada a incrementar la rentabilidad y facilitar la polinización, pero sin comprometer el posicionamiento comercial de la sandía sin semillas.
Desde el punto de vista técnico, el nuevo WDMO23-7293 está concebido para poder utilizarse como polinizador en un amplio abanico de materiales sin semillas de la compañía —desde Red Jasper y Agata hasta Jamaica, Bahama o Crisp Delight— precisamente porque su aspecto no genera confusión con esas referencias.
La estrategia de Syngenta pasa por seguir ampliando opciones en el futuro, pero siempre manteniendo ese criterio de diferenciación. La compañía reconoce que el polinizador con microsemillas puede aportar más producción comercializable al agricultor que un polinizador desechable como SP7, y por tanto mejorar la rentabilidad, pero insiste en que esa oportunidad no debe aprovecharse a costa de desdibujar el valor de la sandía sin semillas, que hoy sigue siendo el principal motor de crecimiento de la categoría.
Sandía blanca sin semillas
Más allá del nuevo polinizador, la otra gran pata del discurso de Syngenta en sandía fue la consolidación de su gama de blancas sin semillas, donde la compañía sigue situando a Red Jasper como referencia de mercado. La visita en La Puebla sirvió también para poner en valor el crecimiento de Agata, una variedad que Syngenta ha posicionado como complemento de Red Jasper en producciones de aire libre y que, según García, ha sido una de las referencias con mejor evolución de los dos últimos años.
Agata se mueve en el concepto de blanca sin semillas de 5 a 7 kilos y su desarrollo responde a la voluntad de completar la gama con una alternativa capaz de reforzar la oferta en determinadas ventanas de producción y condiciones de cultivo. La lectura de Syngenta es que el crecimiento del consumo de sandía en los últimos años ha estado muy ligado al avance de las sandías sin semillas de alta calidad, y que ahí variedades como Red Jasper y Agata han contribuido a construir un estándar de mercado basado en sabor, calidad interna y regularidad.
En esa línea, la compañía quiso aprovechar los Demo Days para reivindicar una estrategia centrada en “establecer el nuevo estándar de sabor” en sandía. Según la información trasladada por Syngenta, la innovación en este cultivo pasa por combinar niveles elevados de dulzor, pulpas crujientes y jugosas y materiales capaces de responder tanto al mercado en fresco como al creciente negocio del procesado. El discurso se alinea además con la idea, repetida durante el evento, de que la genética debe responder no solo a la producción en campo, sino también a las necesidades de la comercialización y del lineal.
Ultrafirmes para procesado
En ese contexto se sitúa el trabajo de Syngenta en sandía ultrafirme, un segmento que la compañía considera claramente en crecimiento y que conecta con el auge del consumo de fruta cortada y formatos listos para consumir. García explicó que se trata de un programa desarrollado inicialmente en Estados Unidos, donde la cultura del procesado de sandía está mucho más implantada, pero que ya está encontrando demanda entre clientes españoles y europeos.
Las ultrafirmes de Syngenta responden al concepto de sandía tipo Crimson sin semillas, generalmente de calibre grande y formato alargado, con una carne especialmente firme diseñada para soportar el corte y el procesado. Durante la visita se mostraron materiales como WDL9433, una nueva variedad en trabajo, y Cato, con la que la compañía asegura haber ganado presencia en este segmento. García fue claro al diferenciar este concepto del de una sandía para fresco: su objetivo no es competir con la calidad organoléptica de una Red Jasper o una Agata, sino responder a una necesidad distinta del mercado, donde prima la aptitud al procesado, la firmeza de la pulpa y el comportamiento del producto una vez troceado.
La apuesta por las ultrafirmes se apoya en una lectura muy concreta del mercado. Según explicó el responsable de Syngenta, el sector está observando una demanda creciente de tarrinas y sandía cortada en trozos, vinculada a nuevos hábitos de consumo y a una mayor predisposición de las generaciones más jóvenes a formatos cómodos, listos para consumir y alejados del modelo clásico de compra de la sandía entera o partida en mitades. La compañía no oculta que está siguiendo de cerca esta tendencia y que la está incorporando a su estrategia de mejora, tanto por la evolución del retail como por el interés que ya muestran empresas procesadoras.
Melón: el foco sigue estando en piel de sapo
En melón, la gran prioridad de Syngenta sigue siendo el piel de sapo, la tipología en la que la compañía concentra mayor inversión y donde más claramente se visualiza su estrategia de segmentación por zonas y calendarios.
García lo resumió sin rodeos: para Syngenta, el piel de sapo es “la tipología más importante” dentro del programa de melón, y el objetivo es construir un material estándar capaz de acompañar al productor a lo largo de todo el ciclo de producción español, desde Almería hasta Castilla-La Mancha. Ese planteamiento, sin embargo, no se traduce en una única respuesta varietal, sino en una oferta ajustada a las distintas problemáticas sanitarias y agronómicas de cada área de cultivo.
Así, en Almería, donde el cultivo bajo invernadero y la presión del virus de Nueva Delhi (ToLCNDV) condicionan la estrategia varietal, Syngenta ha priorizado la incorporación de esta resistencia en los materiales destinados a esa zona. En este segmento, Bobal se mantiene como la referencia de la casa, mientras que Requena se ha posicionado en Portugal como una opción con resistencia a Nueva Delhi, respondiendo a una necesidad también muy marcada en ese mercado.

La situación cambia en zonas como Castilla-La Mancha, donde el amarilleo tiene un peso mucho mayor en la toma de decisiones varietales. Para ese entorno, Syngenta ha abierto una línea específica de trabajo cuyo principal exponente es MP8347, una novedad de piel de sapo con resistencia a amarilleo pensada para el pleno verano. Según explicó García, esta variedad se sitúa en el segmento tradicionalmente ocupado por Sancho, es decir, en plantaciones de mayo y principios de junio, y destaca por un calibre terciado, “muy marquista”, con frutos de 3 a 3,5 kilos.
La otra gran novedad dentro del programa de piel de sapo es MP8074, orientada al segmento temprano y posicionada en el espacio varietal en el que Syngenta trabaja con Graciano. Se trata de una referencia para aire libre, pensada tanto para Murcia como para La Mancha, en la que la compañía destaca especialmente el sabor, la uniformidad de la fruta y el rendimiento de producción. En un escenario de costes elevados y máxima exigencia comercial, Syngenta insiste en que el desarrollo varietal no puede centrarse solo en resistencias, sino que debe traducirse en materiales competitivos para el agricultor y capaces de llegar al consumidor en condiciones óptimas.
Ese equilibrio entre producción, adaptación y experiencia de consumo fue, de hecho, una de las ideas centrales del discurso de García en melón. Según defendió, la estrategia actual de Syngenta pasa por encontrar “la mejor variedad de melón estándar que se pueda adaptar a las distintas zonas de producción y que sea lo más competitiva para el productor”, sin perder de vista que el objetivo final es que la fruta llegue al consumidor “en las condiciones más óptimas por la propia genética de esa variedad”.
Charentais y Amarillo Canario
Junto al peso central del piel de sapo, la visita permitió repasar también otros programas de melón con importancia estratégica para la compañía. En Charentais, Syngenta mostró dos variedades que refuerzan su trabajo en un segmento cuyo principal mercado continúa siendo Francia, pero que sigue ocupando un lugar relevante en la planificación varietal.

La primera es MC30339, una novedad situada en el segmento temprano y orientada a plantaciones de febrero, donde la prioridad es ganar precocidad, iniciar ciclo antes que Francia y asegurar producción y calidad. La segunda es Bisantin, una referencia que, según la compañía, destaca por mantener un aspecto excepcional durante todo el ciclo, un rasgo especialmente valorado en este tipo de melón.
También hubo espacio para el Amarillo Canario, un programa con especial peso para Syngenta en países como Brasil y Marruecos, aunque con presencia también en el mercado español. García recordó que no se trata de un segmento tan prioritario como el piel de sapo dentro de la estrategia nacional, pero sí de un mercado de referencia para la compañía, que mantiene una oferta específica y presentó una variedad para este segmento durante la visita.
Segmentos, resistencias y destino comercial
La empresa busca construir su propuesta no tanto desde una lógica de catálogo, sino desde una segmentación muy precisa por tipología, calendario, zona de producción, resistencia y destino comercial. En melón, eso se traduce en un trabajo específico para responder a la presión de Nueva Delhi en Almería, al problema del amarilleo en La Mancha, a la necesidad de precocidad en Charentais o a las demandas de mercados concretos como Portugal, Marruecos o Italia. En sandía, la estrategia pasa por consolidar la gama de blancas sin semillas, desarrollar materiales ultrafirmes para procesado y ordenar con más criterio el universo de los polinizadores, en un momento en que la rentabilidad del cultivo y la evolución del consumo están abriendo nuevas oportunidades, pero también nuevos riesgos comerciales.
El mensaje de fondo de Syngenta en estos Demo Days fue que la genética ya no puede entenderse de forma aislada. Debe dialogar con la distribución, con la exportación, con el procesado, con la experiencia del consumidor y con la sostenibilidad económica del agricultor. La compañía quiso reforzar precisamente esa imagen de proveedor de soluciones integrales, capaz de combinar resistencias, larga vida útil, calidad de fruta y adaptación comercial.
Syngenta resumió el espíritu de la convocatoria subrayando que ‘All You Need’ pretende mostrar soluciones alineadas con las necesidades de cada actor del sector, desde el productor hasta el minorista. En melón, ese planteamiento se traduce en una clara apuesta por un piel de sapo competitivo para todo el ciclo español. En sandía, en la voluntad de seguir construyendo valor alrededor de la sin semillas, sin renunciar a segmentos emergentes como el procesado ni a herramientas de rentabilidad como los nuevos polinizadores. Y es precisamente en ese equilibrio —entre innovación varietal, negocio y protección del valor de mercado— donde Syngenta quiso situar el centro de su propuesta en La Puebla.



