(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)
Según un nuevo análisis de Save Soil basado en datos oficiales de Eurostat, un área de España 25 % más grande que Cataluña corre el riesgo de sufrir una grave erosión del suelo provocada por el agua. Eurostat estima que unos 40.000 km² de territorio español están expuestos a un riesgo grave de erosión, lo que supone la segunda superficie más extensa de la UE.
Esta conclusión se produce tras un verano en el que España registró un récord de 61 días de ola de calor, habiendo pasado aproximadamente dos tercios del verano bajo condiciones de calor extremo.
La erosión no sólo elimina el suelo fértil y la materia orgánica, sino que también reduce la capacidad del suelo para almacenar agua, un problema cada vez más serio para una agricultura expuesta a sequías y olas de calor recurrentes.
Noticia relacionada: La degradación del suelo duplicará el precio de los alimentos en Europa
En toda Europa, entre el 60 % y el 70 % de los suelos agrícolas se encuentran en mal estado, y su degradación supone un coste de más de 50.000 millones de euros al año. Esto genera un coste de 137 millones de euros cada día.
El momento es crucial. La actual Política Agrícola Común (PAC) europea está vigente hasta 2027, y ya se están negociando las normas para la PAC del periodo 2028-2034, que incluyen al menos 300.000 millones de euros en ayudas propuestas para los ingresos de los agricultores y el apoyo en situaciones de crisis.
Al mismo tiempo, la nueva Ley de la UE sobre Vigilancia del Suelo ha creado, por primera vez, un marco común europeo para comprender problemas como la erosión, la compactación y la pérdida de carbono orgánico del suelo.
Save Soil afirma que ambas propuestas deberían colaborar: utilizar los datos de la Ley de Vigilancia del Suelo para recompensar a los agricultores, en el marco de la próxima PAC, si ofrecen mejoras reales y cuantificables en la salud del suelo.
Praveena Sridhar, directora científica y tecnológica de Save Soil, afirmó: «Las temperaturas globales están aumentando y los fenómenos meteorológicos extremos están ejerciendo una mayor presión sobre las cosechas. Sin embargo, podemos reducir significativamente los efectos de las sequías mejorando la salud del suelo, ya que unos suelos agrícolas más sanos pueden retener más agua y ayudar a los cultivos a soportar los períodos de sequía.
«Europa está decidiendo cómo se destinarán cientos de miles de millones de euros en ayudas agrícolas a partir de 2028, justo cuando la nueva Ley de Vigilancia del Suelo nos proporciona mejores datos sobre la salud del suelo.
«Estas políticas deberían complementarse. Los agricultores que mejoren de forma cuantificable sus suelos deberían ser recompensados a través de la próxima Política Agraria Común, sin tener que pagar por un seguimiento duplicado, ni ser penalizados cuando las condiciones meteorológicas extremas afecten a los resultados. Dado que nuestros sistemas alimentarios también están globalizados, necesitamos que Europa sea líder en materia de salud del suelo en la COP31, que se celebrará en Turquía a finales de este año. No queremos que las generaciones futuras pasen hambre»
Compromiso
Los ciudadanos y ciudadanas exigen cada vez más ese cambio. Miles de personas en toda España y Europa ya han firmado el compromiso «Un suelo saludable, para un futuro habitable» de Save Soil, en el que se reclama un sistema claro para medir la salud del suelo, menos trámites burocráticos y menos costes para los agricultores, así como una financiación mejor orientada para restaurar y mantener un suelo sano.
La campaña insta a los responsables políticos de la UE a utilizar la Ley de Vigilancia del Suelo como marco de medición común para la próxima Política Agraria Común, de modo que: 1) se puedan reutilizar los datos existentes sobre el suelo que sean compatibles, 2) no se pida a los agricultores que demuestren la misma mejora dos veces y, 3) el coste del seguimiento no recaiga sobre los propios agricultores.
Noticia relacionada: La salud del suelo no entra en las prioridades de los países de la COP30
En la COP31, que se celebrará este año en Turquía, Save Soil llevará a cabo una campaña para cambiar las perspectivas globales, demostrando que el suelo no es solo una víctima pasiva del cambio climático, sino un ecosistema vivo y una solución climática rentable y de alto rendimiento.
