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Esta dieta se basa principalmente en alimentos de origen vegetal, complementada con cantidades limitadas de productos animales y bajos niveles de azúcares añadidos y grasas saturadas.
Además de los beneficios para la salud, una transición global hacia estas dietas podría reducir en más de la mitad las emisiones del sistema alimentario y contribuir a la restauración de los ecosistemas.
Son algunas de las principales conclusiones que se destacan en el último informe de la Comisión EAT-Lancet, «Sistemas Alimentarios Saludables, Sostenibles y Justos», realizado por un equipo de más de 60 investigadores de todo el mundo, y que da continuidad informe dieta mundial 2019
El análisis muestra que los sistemas alimentarios son responsables de aproximadamente el 30% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y son los que más contribuyen a superar los cinco límites planetarios .
Desigualdades
El informe muestra que, a nivel mundial, el 30% de las personas más ricas son responsables del 70% de los problemas ambientales. Esto representa un desequilibrio enorme. Los investigadores enfatizan la importancia de abordar estos problemas de manera integral. Esto significa evitar que las medidas climáticas generen nuevos problemas, o viceversa.
Para producir suficientes alimentos, se necesitan nutrientes como el nitrógeno y el fosfato. Sin embargo, la disponibilidad de estas sustancias también está distribuida de forma muy desigual en todo el mundo.
Algunas soluciones
El informe describe ocho vías de solución, entre ellas la protección de dietas tradicionales saludables, la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos, el freno a la deforestación y la garantía de condiciones laborales dignas para todos los actores de la cadena alimentaria.
La Comisión EAT-Lancet también enfatiza que una transformación sostenible requiere una distribución más justa de costos y beneficios, y que los agricultores, los trabajadores y los grupos vulnerables deben tener mayor participación en su trabajo.
Para hacer posible la «Gran Transformación Alimentaria», los científicos estiman que se necesitarán entre 200.000 y 500.000 millones de dólares al año. Si bien se trata de una cantidad enorme, advierten que no actuar resultará mucho más costoso. Estos costos podrían ascender a hasta 5 billones de dólares anuales.
Resumen del informe en español en este enlace.
