(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)
Llega el verano y con las altas temperaturas hay agricultores que solarizan para limpiar, y así aniquilar cualquier resto de virus. Otros apuestan por mantener sus reservorios, constituidos de plantas resistentes.
Juan José Guzmán y Esther Molina, técnico y agricultora de Coprohníjar, respectivamente, explican algunas recomendaciones y qué hacer con las plantas reservorio en estos meses de tránsito a la nueva campaña.
Juan José Guzmán, técnico de Coprohníjar
¿Qué consejos dais a vuestros agricultores de cara al verano?
Principalmente, y con motivo de la virosis que sobre todo afecta al tomate como el rugoso, lo recomendable es solarizar el invernadero el máximo tiempo que se pueda para asegurar la mayor limpieza de los restos que puedan quedar de virus del cultivo anterior.
Depende del tipo de cultivos, pero las plantas y biodiversidad en la interior está cada vez más presente.
Justamente, actualmente estamos colaborando en un Grupo Operativo junto a Cajamar, Coexphal y Vicasol, para estudiar cómo se comportan estas plantas en el invernadero, tanto la fauna auxiliar que habita en ellas como los virus que puedan albergar para tomar las mejores decisiones como en esta época de verano, si se decide arrancarlas o conservarlas.
Cómo no tenemos aún conclusiones, lo que intentamos es dejar el cultivo lo más limpio posible para empezar de nuevo de la misma forma.
En el caso de cultivos como el calabacín, el pimiento o el pepino temprano se da una situación diferente porque podemos mantener los setos para empezar con los nuevos cultivos y los reservorios ya instalados.
¿Cómo lo estáis gestionando en Coprohníjar?
Normalmente, a finales del cultivo, si hemos observado algo raro dentro del invernadero, recomendamos que se arranquen todas las plantas, y una vez secas se lleven a los centros de recogida autorizados.
Cómo he comentado, tenemos ese proyecto denominado BioFun con el que pretendemos saber qué está ocurriendo con virus como el rugoso y otros nuevos que están apareciendo como el amarilleo en pimiento o el CVYV en cucurbitáceas, pero al no tener conclusiones la recomendación es una solarización en el cien por cien de la finca.
Se aconseja mucho la anticipación ¿Van siendo conscientes los agricultores?
Sí, sobre todo en tomate se nota mucho. La mayoría de los socios de Coprohníjar a la vez que encargan la planta en el semillero también se dejan las semillas de lobularia. En otras fincas, se adelantan con el cereal para que incluso un mes antes de la siembra ya estén instalados los bankers.
Esther Molina, agricultora de Coprohníjar
¿Qué haces con las plantas reservorio del interior del invernadero?
Las conservo, incluso en el verano, sobre todo el hinojo y el sorgo, que son fuertes y perduran. Pueden con el calor, pero claro tengo las espaldas cubiertas porque sé perfectamente lo que tengo en el invernadero. Si tengo algún tipo de virus, lo tengo analizado.
En el caso del ruguso, somos vectores los humanos, pero puede haber otros tipo de virus, que aún no están investigados y qué no sabemos cuáles son sus vectores. Lo aconsejable es que el agricultor vigile el reservorio porque no sabemos cuál puede ser la transmisión. Es cuestión de aprender qué tienes para saber cómo actuar.
Los setos, ¿se cuidan igual o tienen otro tratamiento por estos meses?
En el interior lo que hago es podar los sorgos, porque el hinojo brota solo, la milenrama, la siempreviva o lobularias brotan solas, pero en el caso del sorgo lo podo de vez en cuando porque al pulgón le gusta tierno y así lo podemos conservar hasta varios años. Y en los de fuera no hago nada, están totalmente naturalizados.
En el caso de los insectos auxiliares, ¿Qué dificultades tienen para conservarse o instalarse con las altas temperaturas?
Si se pone plástico en el suelo, el insecto no va a soportar esa temperatura, pero si no se solariza, van a aguantar, porque los reservorios se convierten en sus dormitorios… el lugar en donde se cobijan, tienen sombra, tienen humedad, alimento.
Y qué es mejor ¿solarizar o no solarizar?
Cada maestrillo tiene su librillo. Cuando he solarizado he dejado los reservorios y las bandas sin plástico, y el reservorio se ha conservado porque son plantas que resisten, que están hechas a las altas temperaturas.
Ahora bien, si tienes por ejemplo un rugoso, con mucha carga viral, entonces es mejor cambiar el formato, solarizar, pero como digo cada uno tiene su técnica.
