Se está probando un nuevo detector inteligente en un invernadero de Ontario (EE UU) a través de un proyecto de investigación dirigido por Ontario Greenhouse Vegetable Growers (OGVG) y respaldado por Greenhouse Competitiveness and Innovation Initiative (GCII).
Se trata de unos microsensores desechables de bajo costo, creados por Arezoo Emadi, profesora de ingeniería eléctrica e informática en la Universidad de Windsor y pionera en el desarrollo de tecnología de sensores de alto rendimiento, que detectan sustancias químicas volátiles en el aire y así evidenciar la presencia de diferentes plagas y factores estresantes de las plantas mucho antes de que sean visibles para el ojo humano.
Nariz electrónica
La exploración tradicional de cultivos depende de las personas en el invernadero para monitorear visualmente las plantas e incluso otros sistemas automatizados disponibles se basan en tecnología de visión, lo que hace que esta especie de «olfato electrónico» sea realmente innovador y eficaz.
Según Niki Bennett, responsable de Protección de OGVG, “normalmente, los productores poseen sensores de humedad, temperatura y luz en su invernadero; mientras que la propuesta de la doctora Emadi consiste en cientos de sensores por hectárea, lo que marcaría una diferencia real en la calidad y cantidad de datos que mejoran la precisión de la exploración de cultivos y reducen la mano de obra necesaria, lo que realmente podría ayudar a automatizar el control de plagas en todo el invernadero y permitir que los productores sean proactivos en lugar de reactivos a los problemas».
Estos detectores también están aprendiendo a detectar los niveles de etileno en el invernadero, lo que afecta la maduración, para ayudar a mejorar las predicciones de producción.
El prototipo completo se instaló en un invernadero de Ontario a principios de 2022 para realizar pruebas beta y validar la tecnología y su rendimiento. Se espera que el proyecto concluya en noviembre de este año.
FUENTE: Greenhouse Grower
