El próximo mes de abril se dará por concluido el proyecto BARBARA (Biopolímeros con funcionalidades avanzadas para la construcción y piezas para automóviles procesados a través de la fabricación aditiva, en sus siglas en inglés), coordinado por el Centro Tecnológico Aitiip de Zaragoza, en el que participan 11 entidades de España, Italia, Alemania, Suecia y Bélgica y que contempla la fabricación de piezas para la industria del automóvil y la construcción con polímeros obtenidos a partir de residuos agroalimentarios.
El proyecto contempla el desarrollo de prototipos como tiradores de apertura de puertas de automóviles, frentes de salpicaderos o moldes para hacer nudos para celosías de vigas y estructuras similares para la construcción.
La investigadora María del Carmen Garrigós, de la Universidad de Alicante ha explicado a PortalFruticola.com el proyecto nació de la colaboración de dos grupos de investigación de esta universidad y el centro tecnológico zaragozano.
Y mediante los resliduos agrícolas proporcionados por una cooperativa agrícola, la universidad perfeccionó los procesos de extracción y funcionalización de las moléculas a escala de laboratorio.
Según comentan desde Aitiip, los plásticos basados en materiales procedentes de la biomasa ya se utilizan para impresión 3D en el ámbito doméstico.
El proyecto BARBARA se han usado residuos procedentes de limones, granadas, brócolis y cáscaras de almendra para su aplicación en automóviles. Según la investigadora se podrían usar otros desechos de la zanahoria o naranjas a la hora de aportar colorantes y otros agentes de refuerzo de materiales a partir de otras cáscaras similares a la procedente de las almendras como la nuez.
Las empresas y entidades implicadas en BARBARA son FECOAM y CARGILL (los proveedores de residuos alimentarios); Celabor, KTH y la Universidad de Alicante; NUREL y Tecnopackaging, AITIIP y, por último, Acciona Construcción y Centro Ricierche FIAT, quienes validarán esos prototipos. Todo el proceso estará monitorizado por la Universidad Italiana Di Perugia (LCA, LCC).
El proyecto, que se inició en 2017, ha recibido financiación de la Empresa Común Bio Based Industries dentro del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea.