La tecnología está pensada para mejorar y facilitar muchas labores o como define el diccionario de la RAE, un «conjunto de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico». Y eso es lo que ha comenzado a realizar la empresa sevillana de drones KOTA, poner en práctica una tecnología que nació para fines militares o recreativos y toma de fotografías, y ahora puede usarse para el blanqueo de invernaderos.
La idea, según comenta Francisco Javier Gosálvez , piloto de dron y piloto UAS en Drones KOTA, en el sector agrícola las primeras aplicaciones a través de dron fueron para la pulverización de productos fitosanitarios y fumigaciones.
Seguridad y rentabilidad
«La seguridad en el trabajo y el auge de la prevención es lo que nos ha llevado a desarrollar estas posibilidades». Los primeros ensayos de blanqueo de invernadero se han realizado en una finca de Málaga y los resultados no pueden ser más optimistas.
«No sólo es más seguro para el agricultor o los operarios del blanqueo, ya que no se tiene que subir al techo del invernadero con los riegos que eso conlleva», sino que además «aprovecha mejor la pintura», asegura Gosálvez.
Los drones para el blanqueo de invernaderos están aterrizando y se postulan ya como una nueva forma de adaptación tecnológica de una tradicional labor en el campo hortofrutícola del sudeste español.
