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Estamos hablando de algunas consecuencias sociales y éticas. Si se revisa la literatura existe un fuerte vínculo entre la aplicación de estas tecnologías y la mejora de la sostenibilidad económica y medioambiental; sin embargo, a veces se olvida que también hay un lado (no oscuro) que implica cambios y nuevas formas de hacer en el aspecto social y ético.
Vaya por delante que como tecnologías inteligentes en la agricultura yo personalmente las agrupo en tres grandes conjuntos muy interconectados: 1) las relacionadas con la recogida de datos (imágenes, sensores a través del internet de las cosas) y su almacenamiento en la nube; 2) la utilización de maquinaria autónoma (incluyendo robots); y 3) las que implican mejoras de la transferencia e interpretación de los datos (Block Chain, IA, y otros mecanismos de análisis).
Volviendo al aspecto social y ético, hay grandes preguntas que hacerse:
¿La aplicación de estas tecnologías significará una reducción o reorganización de la mano de obra? Además, podemos pensar que habrá una necesidad de perfiles con habilidades mucho más técnicas.
¿Cómo se reorganizará la industria auxiliar a la agricultura? Quizás irán desapareciendo los proveedores más locales, que serán sustituidos por empresas multinacionales, adaptadas al área pero que contemplan intereses mucho más extensos.
¿Cómo gestionaremos la privacidad de nuestros datos? No sólo personales, sino los que se generen en el ámbito de las empresas comercializadoras (dígase cooperativas). ¿Tendrán las empresas tecnológicas proveedoras acceso a ellos y podrán utilizarlos a su libre albedrío?
¿El consumidor percibirá que la producción más tecnificada se aleja de los estándares más naturales y por tanto modificará sus hábitos de compra? Puede que aparezca un sentimiento de rechazo hacia productos que ellos califiquen de más “industriales”.
En este contexto se hará necesaria una legislación que regule su aplicación y consecuencias. Anticipar escenarios futuros será fundamental para evitar leyes obsoletas. En este sentido, la UE ha sido pionera en la regulación de la IA. Sinceramente no sé si esto es una buena o mala noticia.
Empiecen ya adaptar este marco general a su situación particular y que sea lo antes posible. El cambio tecnológico es por definición una ola que ha dado al traste con muchas grandes empresas (y sectores) a lo largo de la historia.
