El júbilo mostrado por el ministro de Agricultura, Luis Planas, contrasta con la queja de la consejera de Agricultura en funciones de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo.
Mientras el primero se felicita por que España esté en el primer grupo de cinco países que durante las próximas semanas recibirá, por parte de la Comisión Europea, el visto bueno definitivo al Plan Estratégico de la PAC, Carmen Crespo lamenta que el Gobierno de España no haya atendido las alegaciones y aportaciones andaluzas a dicho Plan.
Pérdidas de 500 millones
Según la representante andaluza, esta acción «va a traer graves consecuencias a los agricultores y ganaderos andaluces que perderán 500 millones de euros con su entrada en vigor en el año 2023”. A juicio de Crespo, el ministro Luis Planas “ha vuelto a dar la espalda a Andalucía y a un sector agrícola y ganadero que representa el 33% de los perceptores de la PAC al no contemplar unas alegaciones y aportaciones que estaban consensuadas con todo el sector.
Éstas contemplaban la petición de cuatro ecoesquemas más y una mejor organización de las 20 nuevas regiones productivas -frente a las 50 anteriores- para cumplir con los objetivos de sostenibilidad marcados.
La consejera andaluza no entiende cómo se ha enviado a Bruselas un documento dada la coyuntura actual (Guerra en Ucrania y subida de costes de producción) «que no está consensuado con todas las comunidades autónomas y que va a generar desequilibrio territorial, pérdidas económicas y nuevos costes de producción».
