La zona de Níjar, en Almería, aún no ha alcanzado las temperaturas más bajas del año, pero las noches ya rozan los cuatro grados de mínima y la planta se resiente.
Expertos en el cultivo de tomate Cherry de SAT Costa de Níjar comparten con AenVerde su experiencia y conocimiento para combatir el frío.
El doble techo en el invernadero, junto a las cortinas laterales, es su principal recomendación.
José Nieto, agricultor de SAT Costa de Níjar
¿Qué características tiene la finca en la que nos encontramos?
Esta finca tiene una extensión de 12.000 metros cuadrados. Es un invernadero de raspa y amagado con siembra temprana de tomate Cherry de la variedad Korino y se encuentra en la zona de El Viso (Níjar).
¿Cuál es su técnica para amortiguar el frío?
La técnica que uso es el doble techo que ayuda a frenar el frío y evita el manchado por goteo que es un problema que tenemos particularmente en la zona de Níjar. El ritmo de recolección baja cuando llega el frío. Hay variedades que aguantan más que otras, pero por ejemplo en ésta el frío desacelera bastante el crecimiento.
El frío también afecta a los insectos. ¿El control biológico se altera cuando llega el invierno?
Sí, se percibe un descenso en la población de insectos auxiliares, pero cuando pasa el frío se recupera. Lo que hacemos cuando baja la temperatura es reforzar con Trichogramma, que colocamos cada semana.
Gervasio V. Tapia, Departamento Técnico de SAT Costa de Níjar
¿Cómo se afronta el frío en los invernaderos?
El frío en los invernaderos hay que afrontarlo antes de que llegue. Es importante tomar medidas para que los daños que puedan provocar sean los mínimos. También depende de la inversión que el agricultor pueda afrontar, ya que existen desde sistemas más simples como colocar un doble techo, cortinas laterales, o usar mantas térmicas, hasta algo de mayor coste económico como es la instalación de calefacción bien por aire o con tuberías de agua caliente. En esta zona no suele ser habitual, pero hay algunos invernaderos que disponen de ella.
¿Cómo afectan las bajas temperaturas al cultivo?
Cuando llega el frío, los cultivos se pueden resentir dependiendo de la intensidad del mismo. Al principio se puede apreciar como la planta ralentiza su crecimiento, su forma es más compacta, y conforme va aumentando el frío comenzamos a ver una pérdida de floración, rajado o reventado de frutos, y así sucesivamente hasta que se adopta una congelación total que provoca una necrosis de los tejidos, se oscurecen hasta llegar a la depreciación total del género y muerte de la planta.
Los seguros agrarios pueden ser una solución a los posibles daños. ¿Recomienda su contratación?
Contratar un seguro para estos casos es recomendable. Lo que no sabría decir es si es rentable porque el coste de los seguros agrarios hoy en día es muy elevado y depende del ciclo de producción. Por ejemplo, aquí en Níjar se estila mucho los cultivos de ciclo corto, por lo que en febrero se terminan y, como los seguros pagan en función a la recolección, cuando empieza el frío fuerte ya nos queda poca producción por recolectar.
Recopilando las principales recomendaciones
Las recomendaciones principales serían tener un doble techo e instalar cortinas laterales para limitar habitáculos más pequeños y así concentrar el calor.
Estar muy pendientes del tiempo y esas noches que se prevén con bajas temperaturas, cerrar las cortinas la tarde antes para acumular el calor del día. Eso sí, a primera hora de la mañana hay que abrir para que desaparezca la inversión térmica que se produce en los invernaderos y conseguir que la temperatura en el interior se equipare con la del exterior.
Otra recomendación sería regar la tarde anterior. Si la helada es muy fuerte también es conveniente realizar una pulverización con abono porque esa mezcla provoca que baje el punto de congelación y así se retrasa sus efectos y se amortigua el descenso de la temperatura.
