Francisco Alcaraz lleva siete años cultivando pepino snack, una variedad con la que pocos agricultores se atreven debido a los cuidados que precisa. Más exigente, sin resistencia a enfermedades y de recolección diaria. Nos recibe en una de las dos fincas que tiene en Roquetas de Mar, que cuenta con unas dimensiones de 4.000 metros cuadrados, donde plantó el cultivo el 15 de septiembre y ya está en plena recolección. Su producción la completa con otra finca ubicada en La Mojonera. Por hectárea recoge una media de entre 500 y 1.000 kilos de pepino snack.
Francisco Alcaraz, agricultor de Ecoinver
“Es un cultivo muy rápido”, asegura Francisco Alcaraz, mientras recolecta con sus propias manos alguno de sus frutos. Esta labor se realiza normalmente con tijeras, pero la experiencia de ‘Paco’, como le gusta que le llamen, hace que el corte sea igual de exacto sin utilizar esa herramienta.
La apuesta por el snack comenzó cuando Ramón Segura, presidente y socio fundador de Ecoinver, “me propuso abrir mercado de un pepino que apenas se
conocía. Mi cuñado Emilio Linares y yo fuimos los primeros en plantar este producto hace 7 años y gracias a la experiencia hemos ido avanzando”.

-¿Qué características distingue esta variedad de otros pepinos?
Es una variedad muy sensible ya que no tiene resistencia a enfermedades. Tanto el manejo como la recolección es muy complicada. Se recoge a diario para cumplir con las exigencias del mercado, que solo comercializa los frutos con un peso entre 35 y 50 gramos. Si no se recolecta un día y se sobrepasa esa medida ya no sirve para ese mercado.
-¿A qué enfermedades o plagas se enfrentan?
Atacan muchas enfermedades como el mildiu, araña, mosca blanca, y virus como el amarilleo, Nueva Delhi y todos los comunes en las cucurbitáceas. Las controlamos gracias a los tratamientos fitosanitarios, siempre controlados por Verónica, nuestra técnico de Calidad.
-¿Le gusta innovar en el cultivo?
Hemos probado otras variedades, pero no han sido suficientemente óptimas para plantarlas y las hemos ido descartando hasta que dimos con ésta que es la que demanda el mercado. Nos hemos especializado en esta variedad denominada
‘chiquito’ a base de plantar, recolectar, ver cómo evolucionan los tratamientos y la experiencia del tiempo que llevamos en este cultivo. El consumidor es muy exigente y tenemos que adaptarnos a ellos.
Verónica Iacob, técnico de Calidad de Ecoinver
-¿Qué aceptación tiene esta variedad de pepino en el mercado?
El pepino snack se consume en crudo, no en ensaladas. Tiene muchos grados brix,
se puede comer con piel, está muy bueno y no se repite, como otra clase de pepinos. Nosotros trabajamos con las casas de semillas para conseguir siempre que sea un pepino dulce, con efecto ‘crunch’. Este producto solo se exporta. En España se consume más el pepino Almería, pepino francés, pepino corto. Éste se encuentra en menos sitios. Hay muy pocas empresas que trabajan este tipo de pepino.

–El cultivo de las variedades snack tiene algunos requisitos que le distinguen del resto, ¿cuáles son?
Este tipo de cultivo es más difícil que el pepino Almería porque no es resistente. Las plagas son las mismas, pero las enfermedades como mildiu, botrytis o micofarela le ataca más porque es una planta con una hoja mucho más fina y sensible. Además, al ser un cultivo que sólo dura tres meses, la estrategia a seguir requiere inmediatez y eficacia. El control se realiza mediante tratamientos fitosanitarios con productos ecológicos que no dejen residuos en el fruto. Hay que tener presente que en un cultivo que se recoge a diario no podemos utilizar muchas materias activas.
–¿Alguna recomendación para conservar este snack en el hogar?
El pepino snack no tiene prácticamente piel, se deshidrata rápidamente, por lo que hay que conservarlo en el frigorífico, a ser posible guardado en un táper y/o en una bolsa para que mantenga el efecto crujiente y el sabor tan dulce que tiene.



