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El 62% de los suelos europeos presenta signos de degradación

informe suelo

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Los suelos europeos continúan bajo una fuerte presión pese a los avances registrados en agricultura sostenible.

Así lo recoge el informe Situación de los recursos mundiales del suelo en 2026, elaborado por la FAO y el Panel Técnico Intergubernamental sobre Suelos, que advierte que el 62% de los suelos de la Unión Europea presenta algún grado de degradación y que la erosión, la pérdida de carbono orgánico y el sellado urbano siguen comprometiendo su capacidad productiva.

España aparece de forma recurrente entre las zonas de mayor preocupación. El documento señala que el país concentra el 61% de los barrancos o cárcavas identificados en una encuesta europea sobre erosión y destaca especialmente áreas del norte y noroeste peninsular como puntos críticos de pérdida de carbono orgánico del suelo, un indicador clave de fertilidad y resiliencia frente al cambio climático.

La erosión continúa siendo una de las mayores amenazas para la conservación del suelo en Europa.

Según los datos recopilados por la FAO, más de la mitad de la superficie agrícola de la UE registra tasas de erosión consideradas insostenibles. En el caso español, el informe recoge una erosión media de 3,48 toneladas por hectárea y año y señala que más de 11,8 millones de hectáreas registraron pérdidas superiores a 25 toneladas por hectárea en 2022.

Junto a la erosión, la pérdida de carbono orgánico preocupa por su impacto tanto en la productividad agrícola como en la lucha contra el cambio climático. Los autores recuerdan que los suelos constituyen uno de los mayores almacenes terrestres de carbono y alertan de que los terrenos agrícolas europeos han perdido alrededor del 0,75% de sus reservas de carbono orgánico entre 2009 y 2018.

Salinización

El informe también identifica problemas crecientes de salinización en países mediterráneos como España e Italia, asociados a amplias superficies de regadío y a sistemas de drenaje insuficientes.

Asimismo, advierte de que la expansión urbana sigue ocupando suelo fértil y aumentando el sellado mediante infraestructuras, carreteras y edificaciones.

Frente a este escenario, la FAO subraya la necesidad de acelerar la adopción de prácticas de gestión sostenible del suelo, como el uso de cubiertas vegetales, el mantenimiento de residuos de cultivo, la agricultura de conservación y el incremento de materia orgánica, medidas que han demostrado reducir significativamente la erosión y mejorar el contenido de carbono del suelo.

El informe complementa la evaluación mundial publicada por primera vez en 2015 por la FAO a través de la Alianza Mundial por los Suelos y con la orientación científica del Panel Técnico Intergubernamental sobre Suelos . Se basa en la literatura científica publicada entre 2015 y 2025 y en la amplia experiencia de 75 países.

El informe completo puede descargase en este enlace.

Redaccion AenVerde

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