(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)
Así lo anunció ayer el ministro de Agricultura, Luis Planas, en comparecencia a petición propia en el Congreso de los Diputados, como una de las medidas incluidas en la Estrategia Nacional de Alimentación .
La ENA, según Planas, pretende desarrollar desde el presente y para el futuro los instrumentos que atenúen las tensiones a las que está sometida la alimentación en España y en Europa.
Su objetivo final es alcanzar la autonomía estratégica abierta, que asegure el abastecimiento alimentario bajo un modelo sostenible y que refuerce el papel de los operadores de la cadena alimentaria, genere retornos económicos más justos y cree nuevas oportunidades de negocio.
Planas destacó que este proceso de cambio debe realizarse sin poner en peligro las relaciones comerciales internacionales, con el propósito de estimular la diversificación y el acceso a nuevos mercados dentro y fuera de Europa.
Y subrayó además la buena posición de partida España a la hora de afrontar estos desafíos. “Nuestro sector agroalimentario tiene mucha experiencia, mucho conocimiento y mucha capacidad innovadora”, ha asegurado.
Seis desafíos
El ministro enumeró los seis desafíos clave identificados en la estrategia: el abastecimiento estratégico, la necesidad de unos sistemas alimentarios sostenibles, el fortalecimiento de las áreas rurales y costeras, promover una alimentación saludable, la apuesta por la innovación y la tecnología y asegurar que la información que recibe el consumidor sea veraz y precisa.
La ENA detalla 25 medidas y 200 acciones para afrontar estos retos
Planas recordó que el Gobierno ha hecho realidad la Estrategia en poco más de un año desde su anuncio, antes de que la Unión Europea (UE) presentara su “Visión de la Agricultura y la Alimentación” el pasado 19 de febrero, un documento que, según Planas, “tiene contribución española y muchos aspectos en los que se aprecia la huella y las propuestas de la ENA”.
Así, el ministro ha destacado que la elaboración de la ENA “no es un ejercicio nacional, sino europeo». Explicó que “es una muestra más de la implicación del Gobierno en la integración europea, no debemos únicamente esperar que Bruselas tome decisiones, sino al contrario, siendo como somos un socio potente, uno de los países con más peso en la UE, que seamos capaces también de conformar las iniciativas de futuro que en esta nueva legislatura se lleven a cabo”.
El ministro señaló que la ENA es un paso más en el cumplimiento de las iniciativas legislativas comprometidas por el Gobierno para la presente legislatura. Además de la mencionada ley de desperdicio alimentario, la de agricultura familiar -actualmente en consulta pública- y el anteproyecto de ley de control, inspección y régimen sancionador de la pesca marítima, se espera llevar al Consejo de Ministros antes del verano.
Datos históricos
Planas puso en valor los datos positivos e históricos del sector agroalimentario en 2024 que refuerzan la posición de España como potencia agroalimentaria mundial y un agente con voz propia en la transición hacia un sistema alimentario sostenible.
Con un sector primario que, a nivel interno, ha sido el que más ha crecido en el Producto Interior Bruto (PIB) en 2024, con una subida del 8,5% frente al 3,2% del conjunto de la economía, España es el país con la mayor renta agraria de la Unión Europea, con un valor de más de 37.250 millones de euros el pasado año (+14,2%).
Las exportaciones, por más más de 75.000 millones de euros en 2024, arrojan una nueva cifra récord, con un saldo positivo de más de 19.230 millones de euros en la balanza comercial española. “Somos el cuarto mayor exportador agroalimentario de la Unión Europa y el séptimo del mundo”, subrayó Planas, quien ha señalado que las ventas al exterior han crecido un 80% en la última década.
