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Gestores de restos vegetales se unen en asociación para potenciar su trabajo

restos vegetales

El papel que desempeñan las plantas de gestión de restos vegetales en Almería es vital para asegurar un correcto desarrollo de la actividad hortícola bajo invernadero.

Estos centros de tratamiento de reciclado de restos vegetales permiten obtener un producto de alta calidad como el compost, que luego tiene una segunda vida porque se vuelve a aplicar en el invernadero para continuar con el ciclo de producción.

Para dar a conocer este importante papel que juegan en el sector hortofrutícola bajo invernadero los gestores de restos vegetales se ha creado una asociación que une a la mayoría de estas plantas de reciclaje de la provincia. Sus integrantes son Ejido Medio Ambiente, Servicios Ambientales Las Chozas, Albaida Residuos, Ecotec Valoriza y la planta de compostaje de Níjar Antonio Morales.

“Esas plantas son prácticamente el 100%, salvo una, de los gestores que hay en la provincia y nos hemos unido para dar a conocer al sector agrícola el trabajo que se realiza en la planta de reciclaje porque tradicionalmente se ha criticado mucho el funcionamiento, cuando a nuestro modo de ver genera una misión imprescindible para poder desarrollar la agricultura cumpliendo con la normativa ambiental y unos requisitos de sostenibilidad que sin estas plantas no se podría conseguir. Además, como tenemos problemas comunes podemos hacer un esfuerzo común y dar una solución definitiva a los mismos”, explica Juan Bartolomé Escobar, gerente de Servicios Ambientales Las Chozas.

Escobar comenta que muchas veces se confunde la función de una planta de reciclaje con un vertedero: “Aunque saben o sospechan lo que hacemos son problemas más bien de léxico que de otra cosa. Un vertedero es un sitio donde se hace un depósito del residuo que entra y se tapa para conseguir que no genere ningún tipo de problema, es decir no hay ningún tipo de valor añadido al producto final. Dentro de los procesos de gestión de residuos es la última opción, donde no existe valorización alguna. Sin embargo, en un centro de tratamiento de reciclado se puede obtener un producto de alta calidad como es el compost que luego tiene una segunda vida, con lo cual dista mucho de lo que es un vertedero y no tiene nada que ver.

Compost para los cultivos

Tomás Carvajal, gerente de Albaida Residuos, ahonda en el trabajo que se realiza en una planta de gestión: “En esta planta lo que hacemos es recibir el material de los agricultores, las plantas vegetales compuestas principalmente de pimiento, tomate, pepino y calabacín. Al año normalmente recibimos unas 70.000 toneladas y lo que hacemos es transformarlas en compost durante un periodo aproximado de entre 8 a 10 a meses. Luego ese compost lo comercializamos para la agricultura intensiva y extensiva”.

Uso de lixiviados

En Servicios Ambientales Las Chozas están colaborando con la Universidad de Almería y otras entidades para investigar sobre el uso de los lixiviados del compost como enmienda orgánica para aplicarla al suelo. “Estamos estudiando la mejora de la enmienda orgánica en sólido, como en líquido que se genera en el proceso de compostaje, que no deja de ser un compost líquido, y queremos analizar los efectos que tiene sobre el cultivo especialmente a nivel microbiológico. La microbiología que se introduce en el suelo, procedente de enmiendas orgánicas del compost, genera una fauna que mejora mucho la asimilación de nutrientes por parte del cultivo y protege de la invasión y colonización de patógenes en el suelo” afirma Juan Bartolomé Escobar, gerente de Servicios Ambientales Las Chozas.  

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