Los resultados del VII Observatorio Nestlé sobre Hábitos Nutricionales y Estilos de Vida de las Familias en un año de Nestlé ha estado marcado por la pandemia mundial del Covid-19 y ha puesto el foco en las familias confinadas con hijos adolescentes.
Según esta compañía, los dulces –pasteles, bizcochos y galletas– y los snacks –patatas fritas, aceitunas…– han sido la gran tentación de las familias en tiempos de confinamiento, con un incremento de su consumo de casi el 50%.
Sin embargo, en el caso de los adolescentes, además de sucumbir a los «placeres» anteriores, de promedio, un 30% ha consumido también mayor cantidad de fruta, verdura y legumbres que antes del confinamiento.
Por otro lado, el tiempo en casa no solo les ha hecho mejorar sus hábitos de alimentación sino también los de hidratación: un 40% de los jóvenes ha bebido más agua, mientras que los padres no han manifestado cambios significativos en este sentido.
A cocinar
La cocina se ha convertido en este periodo en una aventura y un espacio donde innovar, eso sí, sin grandes elaboraciones. Más de la mitad de los encuestados se ha puesto el delantal para probar nuevas recetas.
Un 30% de los adolescentes se ha estrenado con uno de los platos más tradicionales de la gastronomía española: la tortilla de patatas. Además, han debutado en postres, arroces y pasta con recetas de elaboración media-baja y, aunque en menor medida, han hecho también sus pinitos en la paella o el arroz a la cubana.
La plataforma de Investigación de Mercados Zinklar se ha encargado de este observatorio a partir de una muestra de 200 padres y 200 hijos adolescentes.
