Icono del sitio A en verde – Medio de información de agricultura

La flor de Pascua que se adquiere en octubre

flor-pascua-poinsettia-otoño (2)

(También nos puedes seguir por nuestro canal de WhatsApp)

La flor de Pascua, tradicionalmente asociada a la decoración navideña, también se puede adquirir en octubre en colores otoñales para ambientar el hogar los próximos meses. La planta ofrece múltiples posibilidades para vestir los espacios y crear ambientes acogedores en los días más fríos. Sus diferentes tonalidades permiten integrarla en estilos decorativos muy diversos, desde composiciones de inspiración natural hasta propuestas más contemporáneas.

Aunque muchas personas siguen asociando la flor de Pascua con el rojo clásico de la Navidad, desde Stars for Europe (SfE), iniciativa que forma parte de la campaña «Stars Unite a Europe in Bloom» financiada por la Unión Europea, recuerdan que esta planta está disponible en octubre en una amplia variedad de colores. En concreto, los tonos albaricoque, rosa, salmón y crema aportan un aire cálido especialmente adecuado para el otoño y combinan con calabazas, ramas con bayas, coronas de hojas y otros materiales naturales propios de la temporada.

Los múltiples colores vivos de estas plantas en el hogar tienen un efecto positivo en el estado de ánimo cuando las temperaturas y la luz del día bajan en otoño. Colocadas en el alféizar de una ventana o como decoración principal en aparadores y estanterías, las poinsettias en tonos suaves ayudan a crear una atmósfera acogedora y aportan color a los días grises.

Con temperaturas suaves también pueden utilizarse temporalmente en zonas exteriores protegidas. “No obstante, al tratarse de plantas amantes del calor, es en interiores donde muestran todo su potencial”, han destacado los expertos de SfE. Así, la flor de Pascua puede acompañar la decoración del hogar desde el otoño hasta bien entrado el invierno, adaptándose a los distintos ambientes y momentos de la temporada.

Una planta que encaja en cualquier interior

La flor de Pascua permite una gran variedad de estilos de decoración. Desde SfE han asegurado que “las poinsettias pueden integrarse con facilidad en interiores elegantes, modernos, glamurosos o rústicos, sin necesidad de grandes composiciones. En muchas ocasiones, una sola planta basta para crear un punto de atención y aportar personalidad a una estancia”.

En salones, recibidores o mesas aportan un toque de color dentro de la decoración. Además, también encuentran su sitio en otros espacios de la casa. En dormitorios, las variedades blancas, crema o rosa suave ayudan a crear una atmósfera tranquila y combinan con gamas de color serenas. Colocadas en mesitas de noche, cómodas o mesillas, aportan detalles sutiles y dan a la habitación un toque final relajante. En baños con suficiente luz natural y protegidos de las corrientes de aire, colocadas sobre un mueble o en recipientes decorativos, aportan color durante la época otoñal.

Pequeñas plantas, gran efecto

Las poinsettias no necesitan ser grandes para llamar la atención. Las versiones en miniatura demuestran que incluso las plantas más pequeñas pueden tener un gran impacto visual. Agrupadas entre sí o integradas en arreglos decorativos, permiten realzar rincones reducidos como repisas, alféizares, mesillas o pequeñas estanterías. Estas variedades compactas también funcionan especialmente bien en composiciones contemporáneas. Con el cepellón envuelto en musgo y combinado con hierbas suaves, pueden convertirse en un centro decorativo ligero y original.

La poinsettia como flor cortada

La flor de Pascua también puede utilizarse como flor cortada, una opción que amplía sus posibilidades decorativas. En jarrones, cuencos o recipientes de cristal permite crear composiciones modernas y ligeras. Las variedades blancas, crema o albaricoque encajan con facilidad en decoraciones ya existentes y aportan un toque elegante sobre aparadores o mesas de comedor. Además, desde Stars for Europe señalan que “este formato da lugar tanto a pequeños arreglos en tubos de cristal como a centros de mesa o composiciones otoñales más elaboradas”.

Para prolongar su duración, recomiendan sumergir los tallos inmediatamente después del corte en agua caliente, a unos 60 °C, durante aproximadamente cinco segundos y, posteriormente, pasarlos a agua fría. Conservadas en agua fresca, las flores pueden mantenerse en buen estado hasta dos semanas.

Noticia relacionada: Trucos para mantener la Flor de Pascua las cuatro estaciones

En definitiva, la flor de Pascua demuestra que puede ir mucho más allá de su imagen tradicional. Su amplia gama de colores, sus diferentes formatos y su versatilidad permiten incorporarla a la decoración del hogar desde el otoño hasta bien entrado el invierno, adaptándose a estilos muy distintos y aportando personalidad a cualquier espacio.

Salir de la versión móvil