Las hogueras que se multiplican por todo el litoral almeriense y mediterráneo son aprovechadas desde hace años por algunos desaprensivos para disimular la quema de residuos agrícolas y de otro tipo, de forma desordenada e irresponsable, con graves perjuicios para el medio ambiente y la salud.
Estas prácticas generan graves problemas, tanto medioambientales como para la salud de las personas, al liberarse una elevada cantidad de dioxinas, compuestos químicos de gran toxicidad que tienden a bioacumularse.
Desde el servicio de Agroecología de la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Andalucía (APROA) hacemos un llamamiento a la responsabilidad y a la gestión adecuada de dichos residuos. El sector agrícola debe estar informado y concienciado sobre la problemática que se deriva de estas conductas ilegales, denunciándolas si es necesario. Porque, en este caso, es mejor gestionar el problema que deshacerse de él quemándolo.